Microsoft está empezando a implantar «un nuevo proceso para ofrecer mejoras de funcionalidades [de Windows] al margen de las grandes actualizaciones» regulares del sistema operativo: hablamos de los ‘Windows Feature Experience Pack’.

Con ellos la compañía pretende iniciar una nueva tendencia de modularización de Windows 10, en la que ciertas funcionalidades puedan desligarse del sistema operativo base, permitiéndonos elegir instalarlas sin actualizar éste o viceversa.


Si lo pensamos bien, ya existen componentes aparentemente básicos del sistema (como Edge Chromium o el kernel Linux de WSL2) que se actualizan al margen del sistema regular de actualizaciones de Windows. También podríamos incluir aquí como ejemplo los nuevos Power Toys.

Un cambio de modelo interesante que se estrena con timidez

La principal motivación para introducir este nuevo formato parecen haber sido los constantes problemas que han ido apareciendo con muchas de las actualizaciones de Windows en los últimos tiempos.

Si esta apuesta se terminara consolidando, podría provocar un aumento de la cadencia de actualizaciones (cada vez más centradas en parches y mejoras de la estabilidad), al irse reduciendo su número a medida que más funcionalidades nuevas pasen a venir ‘empaquetadas’ en los ‘experience packs’.

Ahora, el primer Experience Pack está ya disponible para los usuarios del canal Beta del programa Windows Insider. Como primer vistazo a las posibilidades del nuevo formato, lo cierto es que resulta algo pobre, pues consta únicamente de

  • Una nueva versión de la herramienta de recorte de pantalla de Windows, que ahora nos permite pegar el recorte directamente en una carpeta del Explorador.

  • Una nueva versión del teclado táctil de Windows, que ahora nos permite usar el modo ‘teclado dividido’ en tablets en posición vertical (no sólo en la horizontal, como antes).

Está previsto que los Feature Experience Packs no estén disponibles para el conjunto de usuarios hasta el próximo año.