noviembre 5, 2020

La campaña de reelección del presidente de EE. UU., Donald Trump, interpuso varias demandas en diferentes estados “claves” alegando irregularidades en el conteo de votos de kas lecciones presidenciales.

Este jueves, ganaron la primera de las demandas en Pensilvania, la decisión judicial permite a los observadores de su equipo supervisar más de cerca el conteo de votos.

El fallo de la Corte de la Mancomunidad de Pensilvania no detiene el escrutinio ni invalida ninguna parte del cómputo que se ha hecho hasta ahora.

La orden judicial permite a los observadores de la campaña de Trump situarse a una distancia de menos de 1,8 metros del cómputo de votos, para supervisar mejor el proceso en mesa.

La ciudad de Filadelfia apeló la sentencia a la Corte Suprema de Pensilvania, ante esto la campaña de Trump, adelantó en un tuit que, si el Supremo de Pensilvania derogara esa decisión su equipo llevará el tema hasta el Tribunal Supremo de EE.UU.

La campaña de Trump ha pedido directamente al Tribunal Supremo de EE.UU. intervenir para detener el recuento de ciertos votos pues se oponen a la decisión de Pensilvania de considerar válidos los votos por correo recibidos en los tres días posteriores al día de las elecciones.

“¡Si se cuentan los votos legales, yo gano fácilmente las elecciones! ¡Si se cuentan los votos ilegales y tardíos, nos pueden robar las elecciones!”, exclamó este jueves Trump, en una declaración en mayúsculas distribuida por su campaña. El candidato demócrata, Joe Biden, suma ya 264 delegados en el Colegio Electoral, a un paso de lograr los 270 que le darían las llaves de la Casa Blanca, frente a los 214 que acumula Trump.

En Pensilvania, donde se espera que el escrutinio se alargue al menos hasta el viernes, Trump aventajaba a Biden por más de 120.000 votos con el 92 % escrutado, aunque a primera hora del jueves aún quedaban por contar más de 700.000 sufragios y se esperaba que la mayoría favorecieran al candidato demócrata.

La campaña de Trump ha presentado demandas para desafiar el escrutinio en otros tres estados clave, Michigan, Nevada y Georgia, aunque en ese último territorio un juez desestimó este jueves el caso; mientras que en Wisconsin, el equipo del presidente ha pedido un recuento de los votos.