La crisis del coronavirus ha impuesto una realidad tan volátil que cuesta mirar hacia el largo plazo. Cambios constantes que obligan a modificar casi diariamente nuestros planes y forma de vida. Consciente de este contexto, Iberdrola ha puesto en marcha diferentes planes energéticos con los que adaptarse a las necesidades individuales de cada usuario. Sea por teletrabajo, un cambio en los hábitos de consumo o una reducción de ingresos, la compañía ofrece unas tarifas de luz personalizadas y revisables en todo momento. La intención es que un bien tan indispensable como la energía no suponga una carga inasumible. Más bien justo al contrario. Para que sea así, los precios fijos están garantizados durante cinco años y sin ningún compromiso de permanencia.

Uno de los planes más novedosos con el que fomentar el ahorro es el denominado “Plan Elige 8 horas”. Como el propio nombre indica, el usuario ha de seleccionar entre qué ocho horas de todo el día desea disponer de un precio más económico. Como no siempre tenemos las mismas necesidades, a través de la aplicación o de la página web podemos modificar la elección en tiempo real. Es decir, el lunes nos conviene que sea de nueve de la mañana a una de la tarde y de seis de la tarde a 10 de la noche; pero el martes preferimos que sea desde mediodía hasta las ocho de la noche. Lo que pretende Iberdrola es que el usuario elija la opción más conveniente para su consumo.

Este plan, al igual que el resto, incorpora un descuento en la factura del 10% durante el primer año —un 15% en el caso de que contratemos también la Protección Eléctrica del Hogar—. Además, como medida de protección del medio ambiente, todos los procesos pueden tramitarse digitalmente. Lo mismo podemos descargar las facturas electrónicamente en PDF que abonarlas mediante un Bizum. O controlar el consumo mensual que notificar averías y conocer si están solucionadas. La más mínima iniciativa, por irrelevante que parezca, ayuda a combatir la emergencia climática, sea en forma de app o eligiendo un plan energético acorde a nuestras exigencias.

Para aquellos que lleven unos horarios diferentes, que hagan la mayor parte de su vida de madrugada, Iberdrola cuenta con el “Plan Noche”. Una de las características esenciales es que diferencia entre verano e invierno debido a que las horas de luz varían en función de la época del año. En verano, por ejemplo, los usuarios con este plan pagarán menos por el consumo entre las 23 horas y las 13 horas. En cambio, durante el invierno esto cambia a entre las 22 horas y el mediodía. Pueden beneficiarse tanto hogares como negocios con una potencia contratada igual o inferior a 15kW y que dispongan de una tarifa con discriminación horaria.

Otra opción interesante que pone sobre la mesa la empresa energética es la que ha llamado “Plan Estable”. Lo que prima en esta ocasión es la tranquilidad de saber que pagaremos el KWh siempre a igual precio. La hora del día no condiciona el consumo ni el gasto: el importe es el mismo en cualquier franja. En definitiva, si tu día a día es un no parar y no sabes muy bien cómo ahorrar, Iberdrola te permite desentenderte de todo lo que esté relacionado con el consumo eléctrico.

Energía limpia

Un elemento común en toda la oferta de tarifas es la procedencia verde de la energía que distribuye a hogares y negocios. Todos los planes son 100% renovables, lo que reduce las emisiones de dióxido de carbono y ayuda a cuidar el medio ambiente. La certificación la obtienen de la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC), que es la encargada de corroborar que la energía suministrada a los clientes proviene siempre de fuentes renovables. Algo indispensable porque, de acuerdo con diferentes estudios, el 80% de los españoles seguirá apostando por un consumo responsable durante y después de la pandemia.

Cuesta descifrar cuál será el siguiente escenario que dibuje la nueva realidad propiciada por el coronavirus. Iberdrola presenta diferentes opciones, intercambiables en cualquier circunstancia, para reducir este cierto grado de incertidumbre. Aparte de estos tres planes, la empresa dispone de más de una decena de opciones adicionales para los consumidores. La intención es que tengamos la tarifa más personalizada según nuestras necesidades. Sin olvidar el ahorro que supondrá adecuar la factura a nuestro estilo de vida. Se trata de dar una respuesta flexible y adaptable. Ser consciente de que cada usuario es diferente y merece una oferta que se ajuste a estos tiempos convulsos.