septiembre 14, 2020

La prohibición de viajar en todo el mundo por motivo de la pandemia a causa del COVID-19, ha hecho que algunas naciones se hayan puesto creativas encontrando alternativas para los ciudadanos.

En Bangkok usan las cómodas butacas de un avión para tomar café, en la turística ciudad de Pattaya. Estos nuevos pasajeros, virtuales, se acomodan en los asientos de primera clase de un avión desinfectado. Tarjeta de embarque en la mano, algunos incluso optan por un recorrido que les permite visitar la cabina de los pilotos.

Uno de los asistentes comentó muy entusiasmado: “Gracias a este café, puedo sentarme en primera clase y divertirme en la cabina asumiendo como el comandante del avión. ¡Es muy divertido!”, añade entusiasmado.

En otro café, éste ubicado en la propia sede de la compañía nacional Thai Airways en Bangkok, los clientes dan la impresión de que incluso extrañan la comida que se sirve en los aviones. Hasta parecen deleitarse con los espaguetis a la carbonara y la carne de bovino al estilo tailandés servidos en bandejas de plástico por verdaderas azafatas, actualmente desocupadas.

Tailandia ha registrado una baja tasa de contagios registrados, unos 3.400 casos constatados y 58 fallecidos. El cerrar las fronteras ha afectado de manera alarmante a esta nación que basa su economía en el turismo, por lo que el Gobierno está estudiando actualmente la posibilidad de establecer “burbujas de viaje” con determinados países que han logrado controlar la enfermedad.