septiembre 29, 2020
Rodrigo Rato, el día de la salida a Bolsa de Bankia, en 2011. Claudio Álvarez
Rodrigo Rato, el día de la salida a Bolsa de Bankia, en 2011. Claudio ÁlvarezEFE

La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha acordado absolver a los 34 acusados en el juicio por la salida a Bolsa de Bankia, entre ellos el expresidente de la entidad y del FMI, Rodrigo Rato, por delitos de estafa a los inversores y falsedad contable. La sentencia destaca que la salida a Bolsa contó con la aprobación de todos los supervisores —Banco de España, CNMV, FROB y EBA—, que el folleto contenía una “amplia y certera” información financiera y no financiera y que en el juicio solo se expusieron actitudes genéricas de los acusados y no actos concretos.

La Audiencia Nacional debía decidir si los directivos dieron información falsa a los inversores, como creía la Fiscalía Anticorrupción. Las acusaciones particulares y populares afirmaron que los acusados también habían cometido administración desleal.

Bankia salió a Bolsa en julio de 2011 tras presentar las cuentas de resultados de marzo de aquel año con un beneficio de 309 millones. En mayo de 2012, una vez que el Gobierno propició la salida de Rato y la llegada de José Ignacio Goirigolzarri a la presidencia, se reformularon las cuentas y Bankia presentó pérdidas de 2.979 millones. La entidad reclamó un rescate total de 24.424 millones de dinero público, una partida que ha ascendido a 24.000 millones tras integrar BMN. Los peritos del Banco de España aseguraron que Bankia maquilló sus cuentas para salir a Bolsa y captar inversores.

La Audiencia ha tardado casi un año en emitir la sentencia del juicio, contra la que cabe recurso, que celebró 74 sesiones donde comparecieron las 31 personas físicas acusadas y las tres jurídicas: Bankia, BFA y Deloitte, así como los 57 testigos, cuatro peritos judiciales y 16 peritos de parte contratados por las defensas.

La Fiscalía Anticorrupción pedía ocho años y medio de prisión para Rodrigo Rato. La petición de penas para los otros tres colaboradores ascendía a seis años en el caso del ex consejero ejecutivo de Bankia, José Manuel Fernández Norniella; cinco años para el exvicepresidente José Luis Olivas, y nueve meses para el ex consejero delegado Vicente Verdú.

Carmen Launa, la fiscal Anticorrupción, anunció nada más empezar el juicio que endurecía su petición de pena al incorporar un nuevo delito. Inicialmente solo acusaba a los cuatro administradores de estafa a los inversores por dar información falsa a quienes compraron acciones de Bankia cuando la entidad debutó en el parqué. Pero en su intervención final de petición de pena Launa decidió sumar el delito de falsedad contable por las cuentas de 2011.

La Fiscalía mantenía que la reformulación sirvió para sanear “un grupo cuyo espectacular quebranto, finalmente, reconocido en mayo de 2012, procedía de antes de la constitución del grupo BFA y de la salida a Bolsa”. La fiscal aseguró en sus conclusiones que los responsables del debut bursátil ocultaron los deterioros de los activos inmobiliarios “para no frustrar la operación”.