noviembre 4, 2020
La atracción Tutuki Splash, en Port Aventura (Tarragona).
La atracción Tutuki Splash, en Port Aventura (Tarragona).PEP ESCODA

Para acceder a Port Aventura ya no bastará con pagar la entrada, habrá que pasar un test de temperatura corporal en la puerta y que el termómetro no marque más de 37,5 grados. También será menester lucir mascarilla. Son medidas que forman parte de los protocolos de seguridad que el parque ha impuesto para poder abrir puertas a partir del próximo 8 de julio.

Será la temporada número 25 del recinto, una campaña que estaba llamada a ser especial para celebrar el aniversario a bombo y platillo pero que, al final, ha visto como la excepcionalidad la imponía la covid-19. “En un año marcado por una pandemia que ha impactado en la movilidad global de las personas de una forma sin precedentes, y al sector turístico en particular, Port Aventura ha invertido aún más en seguridad y se posiciona como una solución perfecta para el turismo de cercanía”, afirma la dirección del parque, a través de un comunicado.

Port Aventura ha tratado de anticipar soluciones que eviten la concurrencia de “grandes aglomeraciones” y limitar al máximo el contacto directo. Se fija una distancia de seguridad de 1,5 metros entre grupos de visitantes y se han colocado marcas en el suelo para respetar el espacio de distanciamiento.

El aforo queda reducido a un 30% de la capacidad total. La empresa, esgrimiendo motivos de seguridad, no da cifras sobre el volumen máximo de clientes que pueden entrar en las instalaciones pero fuentes conocedoras de la operativa del parque refieren un tope de 30.000 personas en situaciones normales, con lo que el nuevo límite de acceso quedaría fijado en los 10.000 usuarios.

Se imponen nuevas normas de higiene, “los visitantes han de lavarse las manos con agua y jabón frecuentemente mientras estén en el resort”, manifiesta la empresa, y se pondrán a disposición del público soluciones desinfectantes en todo el recinto, incluyendo la limpieza y desinfección continua en atracciones y puntos de contacto. “Hemos puesto en marcha toda una serie de medidas extraordinarias para ofrecer en nuestros parques y hoteles una experiencia completa en un entorno seguro”, destaca Fernando Aldecoa, director general de operaciones de la compañía.

Port Aventura abrirá desde las diez de la mañana hasta las diez de la noche pero el espacio temático Ferrari Land aceptará visitantes a partir de las once y solo hasta las cuatro de la tarde. El parque acuático Caribe Aquatic Park permanecerá cerrado. Tampoco se ofrecerá, al menos hasta septiembre, ninguno de los programas de espectáculos del resort. Sí estarán abiertos los hoteles PortAventura, Gold River, Mansión de Lucy y Colorado Creek.

La progresiva recuperación de la actividad del parque debería implicar el levantamiento del ERTE que, desde hace dos meses y medio, afecta a más de 1.500 empleados. La empresa y los representantes de los trabajadores tendrán este miércoles una reunión para acordar cómo se procede a la desafección. La dirección de Port Aventura justificó el ERTE en causas “de fuerza mayor” debido a la obligación de mantener cerrado el resort.