noviembre 8, 2020

El fantasma que mencionaban Marx y Engels en el Manifiesto Comunista sigue recorriendo el mundo. Llegaron para quedarse sin irse. Los modos no importan. Están en todos lados, bajo diversidad de formas. A veces gobiernan directamente, con sus propia marca y logo de la hoz y el martillo, siempre con regímenes dictatoriales y hasta totalitarios, igualmente criminales y corruptos, sin libertades ni democracia, como China, Corea del Norte, Cuba y Venezuela. En todos ellos, (con la excepción del gigante asiático, qué rara mezcla de capitalismo económico con comunismo político) con pésimos resultados en cuanto desarrollo económico y progreso social.

Así quedó demostrado luego de más de 70 años de “socialismo realmente existente” en la ex Unión Soviética y en los países del Este. Luego de más de 60 años en la Isla. O más de 20 años en la Patria de Bolívar. Otras, toman el poder a través de diversos partidos como socios o apoyos, ocupando cargos ministeriales o como funcionarios; pero manejando parte importante del Estado. También ejercen desde los organismos internacionales, donde ocupan lugares prominentes (para muestra están la OMS y CEPAL).

Igualmente, influyen decisivamente desde los medios de comunicación que han penetrado, manejando la información y orientando las opiniones. Por supuesto, desde las Organizaciones No Gubernamentales, (financiadas por los norteamericanos y europeos, como Soros) especialmente en los ámbitos (conculcados por el marxismo) de los derechos humanos, libertad y democracia, ecología y medio ambiente, desigualdad y pobreza; entre otros.

Así ocurre en el Perú desde hace varias décadas. Gobernaron con Prado, a quien denominaron el “Stalin peruano”. Se mantuvieron con las siguientes dictaduras. Hasta llegar al apoteosis del gobierno militar de Velasco Alvarado donde coparon el poder. Fueron los responsables intelectuales y materiales de ese régimen. Pasaron sin roche hacia la democracia; sin asumir ningún pasivo. Como lo han hecho en el plano global. Se han reconvertido como funcionarios de los organismos internacionales. Y desde allí “orientan el sentido de las políticas públicas”. Siempre en la línea roja y caviar de influir con sus ideas y propuestas. Siguieron gobernando con Fujimori, y más con Paniagua, Toledo, Humala, PPK y Vizcarra. Incluso, con Alan. Para ellos, como sus hermanos ideológicos, los terroristas criminales y genocidas de Sendero Luminoso, “salvo el poder todo es ilusión”.

En otras gestiones por mucho menos de lo que está ocurriendo ahora en cuanto ineficiencia y corrupción, ya hubieran hecho marchas, plantones y muchas acciones más. Están callados e inmóviles. Cómplices. No pueden protestar contra sí mismos; pues son parte del gobierno. Han hecho lo imposible por blindar a sus socios (presidentes, gobernadores, alcaldesa); que hasta ahora no son condenados. En tanto, ya se arreglaron para estar como candidatos al Congreso en los primeros lugares en casi todas las listas. Tendremos rojos y caviares para rato.