noviembre 13, 2020

El capital más importante es la reputación, tal como plantean los expertos como Rachel Botsman y David Eitheredge, la economía se mueve a través de la cuerda de la confianza, que es la nueva unidad económica; cuando hay incertidumbre las inversiones se retraen, los indicadores financieros se deterioran con “efecto dominó” y como consecuencia se agudiza la crisis.

La incertidumbre o principio de indeterminación según Weber Heisenber, físico teórico alemán, se refiere a anomalías epistémicas, información imperfecta o desconocida, surge en cualquier campo, nos ayuda también a entender el curso de la economía y las finanzas. Ahora bien, la economía y la política están íntimamente vinculadas, no discurren por cuerdas separadas; la economía requiere adoptar decisiones desde la política, en consecuencia, la solidez de las instituciones políticas generan certidumbre, equilibrio de poderes =estado de derecho= seguridad jurídica; dentro de este marco, el gobierno de Manuel Merino necesita legitimarse para generar confianza; no se discute la validez del mecanismo legal de la vacancia del ex presidente Martín Vizcarra y de la sucesión constitucional que ha puesto a Merino en la primera magistratura del Estado, sino que al nacer su mandato de la voluntad implícita del Congreso, tiene que trazar un rubicón y ejercer su mandato con absoluta independencia del Poder Legislativo, esa es una buena señal que demanda el mercado y el concierto de naciones, la pelota está en la cancha del gobierno.

La agencia internacional de calificación crediticia Fitch Rating, subraya los persistentes desafíos de gobernabilidad que enfrenta nuestro país, por la percepción de debilitamiento de las instituciones; por su lado, el grupo de riesgo soberano Moody´s califico a Perú con A3 con perspectiva estable; sin embargo, está considerando reevaluar su calificación a la baja, por la misma percepción de Fitch Rating, además de la proligalidad del Legislativo.

Esta situación impone a la clase política a actuar con sensatez y pensando en el futuro; a despecho, el estreno del primer ministro ha sido desafortunado, al señalar que las universidades descalificadas por la SUNEDU “merecen una segunda oportunidad” y que en el caso del retiro de fondos de las AFP y ONP, “las jubilaciones son para adelante, hoy la gente necesita comer”, es decir, pan para hoy, miseria para mañana; esta postura genera más dudas y alimenta la incertidumbre, en los próximos días sabremos qué rumbo toma el barco.