Netflix acaba de anunciar una subida de precio de sus modalidades Estándar y Premium para sus suscriptores estadounidenses: desde 13 a 14 dólares al mes (Estándar) y desde 14 a 16 dólares (Premium). El plan Básico seguirá costando lo mismo: 9 dólares mensuales.

Los nuevos suscriptores que se incorporen a partir de ahora a la plataforma tendrán que pagar ya las cuotas mensuales actualizadas, mientras que los actuales verán entrar en vigor los nuevos precios a lo largo de las próximas semanas, según sus correspondientes ciclos de facturación.


Hace unas semanas, Greg Peters, director de operaciones de Netflix, explicó a sus accionistas que, dado que la compañía invierte cada vez más en contenidos y tecnología,

«eventualmente pediremos a los clientes que paguen un poco más para mantener ese círculo virtuoso de inversión y creación de valor».

¿Afectará entonces a España?

La subida, por ahora, se ha anunciado exclusivamente para el mercado estadounidense, y Netflix ha reiterado que establece sus precios «país a país».

Pero no hay razones para pensar que el «círculo virtuoso» que mencionaba Peters vaya a ser financiado íntegramente por los bolsillos estadounidenses: habitualmente, los cambios de precio en EEUU terminan trasladándose a los suscriptores de la plataforma en el resto de mercados del globo

Así, la última subida de precios en su país de origen tuvo lugar en enero de 2019, y en España subieron proporcionalmente cinco meses más tarde, en junio del mismo año. De hecho, en el caso de la suscripción Premium los precios de origen y final fueron los mismos: de 14 euros / dólares a 16.

Antes de eso, los precios de los planes de Netflix ya habían subido dos años antes, en 2017, y en aquella ocasión la subida fue global.

Vía | The Verge

Imagen | Netflix & Myoungae Kim from the Noun Project