diciembre 2, 2020

Hace unos días, David Heinemeier Hansson (DHH), fundador de Basecamp, acusó a Microsoft de poner en marcha el «sistema de vigilancia en el puesto de trabajo más invasivo conocido hasta el momento», en referencia a la funcionalidad presentada por Microsoft para Microsoft 365, llamada ‘Productivity Score’.

La crítica venía porque esta herramienta de medición de productividad permitía conocer datos laborales de personas con nombres y apellidos. Un empleador podría ver cuánto tiempo pasa un empleado enviando correos electrónicos o usando el chat de la empresa. Las críticas fueron enormes desde distintos frentes, y es que la funcionalidad podría ser incluso ilegal en algunos países. Microsoft no respondió directamente a los comentarios que se hicieron al respecto, pero ahora se ha retractado en cierto modo de la implementación de la funcionalidad.

Adiós a los nombres de usuario

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Desde Microsoft afirman que han «escuchado los comentarios y hoy respondemos realizando cambios en el producto para reforzar aún más la privacidad de los clientes«. «Creemos que la privacidad es un derecho humano y estamos profundamente comprometidos con la privacidad de todas las personas que usan nuestros productos», han añadido. En cuanto a los cambios concretos en Microsoft Productivity Score, la compañía ha anunciado lo siguiente:

  • Se eliminarán los nombres de usuario de los trabajadores que utilizan Microsoft 365. Ahora, tras haber anunciado previamente que se podría ver todas las acciones asociadas a un usuario en un período de 28 días. Sin embargo, ahora Microsoft dice que, en respuesta a las críticas («comentarios de la última semana»), eliminarán la función, y a partir de ahora, en Productivity Store solamente se agregarán datos a nivel de organización, pero no de usuario.

Un hecho problemático es que el anonimizador de datos existía, pero estaba desactivado por defecto.

  • También realizarán cambios en la interfaz de Productivity Score para dejar claro que la puntuación que arroja no corresponde a la productividad individual de cada persona, sino que refleja «la adopción organizativa de la tecnología». Afirman que «nunca se diseñó para puntuar a usuarios individuales», algo que ahora aclararán.

Otras partes del producto, aseguran, no incluyen nombres de usuario. Y vuelven a reincidir en la idea del cambio: «Este cambio garantizará que la puntuación de productividad no se pueda utilizar para supervisar a empleados individuales». Habrá que esperar a ver como queda todo. Los cambios mencionados encajan en lo que se le pedía a Microsoft, y en la empresa que es últimamente, frente a lo que sus críticos dicen que era antes.

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