¿Deberían pagar los streamers de videojuegos a las desarrolladoras de estos por transmitir sus contenidos a través de Internet? La opinión de Alex Hutchinson, director creativo de Google Stadia Montreal es que sí. Lo exponía en Twitter y, por supuesto, la discusión no tardaba en estallar. Es una cuestión que, sin embargo, se presta al debate, a pesar de que la realidad se impone.

«Los streamers preocupados por la retirada de su contenido por utilizar música que no han pagado deberían estar más preocupados por el hecho de emitir juegos por los que tampoco han pagado. Esto se terminará una vez los editores decidan hacerlo cumplir«, soltaba Hutchinson y como es evidente, por pagar no se refería al contenido en sí, sino a los derechos para poder retransmitirlo.

«La verdad es que los streamers deberían pagar a los desarrolladores y editores por los juegos que retransmiten. Deberían comprar una licencia como en cualquier negocio real y pagar por el contenido que utilizan«, sentenciaba Hutchinson. Y la marabunta se le echó encima con todo tipo de argumentos en contra, aunque también hubo quien quiso entender su postura, que no es tan excéntrica como pudiera parecer.

A tanto llegó el jaleo que Google salió al paso con un breve comunicado desmarcándose de las opiniones de su empleado: «Los recientes tuits de Alex Hutchinson, director creativo en Montreal Studio de Stadia Games and Entertainment no reflejan la opinión de Stadia, Youtube o Google». A lo que Hutchinson, cambio presto su descripción para recordar que sus opiniones son suyas. Faltaría más.

También Ryan Wyatt, uno de los jefazos del área de juegos en YouTube, publicó un mensaje en la red social rechazando la postura de Hutchinson. «Creemos que los editores y los creadores tienen una relación simbiótica maravillosa que ha permitido la creación de un ecosistema próspero. ¡Uno que ha beneficiado a todos mutuamente! YT se centra en la creación de valor para creadores, editores y usuarios«.

Como explica Wyatt, el modelo ha demostrado funcionar para todos bien, pero ¿acaso la opinión de Hutchinson no tiene un punto de verosimilitud? En efecto, muchos streamers se preocupan por la desmonetización de sus vídeos cuando incluyen música protegida por derechos de autor, y a nadie se le ocurriría que al día siguiente de estrenarse una película en cines, salieran cientos de personas con vídeos con el metraje íntegro comentando tal o cual cosa.

El caso de la música es especialmente significativo, pues no hablamos de poner un álbum entero, sino de música de acompañamiento que en principio también podría suscitar el interés del espectador por saber más acerca de ella, adquirirla o consumirla a través de plataformas de streaming. Pero con la música no se pasa si una. Con los videojuegos, sin embargo, sí. ¿Por qué?

Por lo que comenta Wyatt, claro: la mayoría de la industria está de acuerdo con ello y, de hecho, no son pocas las compañías que pagan a los streamers más populares por que se echen unas partidas a sus últimos lanzamientos. Tan sencillo como eso. Pero es curioso las respuestas airadas que generó el mensaje de Hutchinson, director creativos de títulos como Far Cry 4, Assassin’s Creed 3, Spore o Sims 2.

El caso es bastante complejo como para despacharlo así, pero es que así funcionan las cosas por ahora y, como decía Hutchinson, hasta que los editores no decidan cambiarlo, así seguirán. Porque todo puede cambiar, que nadie se equivoque.