Imagen de la sede de Google en Mountain View
Imagen de la sede de Google en Mountain ViewMarcio Jose Sanchez / AP

Google es la mayor empresa de publicidad del mundo. La ingente cifra de ingresos que obtiene de ese negocio le permite lograr la primacía en otros servicios como los mapas, los videos o la asistencia virtual de los que obtiene más datos para mejorar su negocio principal. La compañía ha alcanzado un volumen tal que su poder amenaza los principios de la libertad de mercados, según los supervisores estadounidenses. La compañía tiene abiertos varias investigaciones a ambos lados del Atlántico y acumula multas récord de los supervisores europeos.

Hace justo un año, 48 fiscales generales de Estados de EE UU —todos salvo California y Alabama— formalizaron la investigación contra la firma de Mountain View (California) por su posición de dominio en el mercado de la publicidad online. La mayoría apoya la denuncia presentada ayer por el fiscal general, pero mantienen abierta su propia investigación. Algunos fiscales de estado, liderados por Phil Weiser, el fiscal general de Colorado estaría estudiando la posibilidad de ampliar la demanda.

Hace dos semanas, el Congreso de Estados Unidos cerró la investigación sobre monopolio a los gigantes de Silicon Valley, entre los que destaca Google. La Cámara de Representantes concluyó tras más de 15 meses de comparecencias e indagaciones que estos gigantes tecnológicos usaron tácticas de “adquisiciones agresivas” para aniquilar a la competencia, aplicando tarifas abusivas y forzando a los pequeños negocios a firmar contratos “opresivos” en nombre de los beneficios. El Congreso, que estudió la posibilidad de trocear estas corporaciones para limitar su poder —al estilo de las grandes petroleras en los setenta del siglo pasado—, reclama leyes más duras para controlar estas empresas.

“Por ponerlo de una manera sencilla, empresas que en su momento estaban comenzando y desafiaron al statu quo se han convertido en el tipo de monopolios que veíamos en la era de los barones del petróleo y los magnates del ferrocarril”, resaltaba el informe de los congresistas que analizaron más de 1,3 millones de documentos y realizaron más de 300 entrevistas

En Europa también están bajo el foco. La Comisión Europea investiga a Google por el servicio de búsqueda de empleo. También revisa la compra de la firma tecnológica de servicios deportivos Fitbit por parte de Google porque teme que “refuerce más su posición en los mercados de la publicidad en línea, aumentando el volumen de los datos que Google podría utilizar para personalizar su publicidad”.

Bruselas ya ha impuesto tres multas millonarias a Google por un montante total de 8.250 millones de euros. La más importante, por 4.350 millones, fue la multa récord por el abuso de dominio de Android. La más reciente, de casi 1.500 millones, fue el año pasado por posición de dominio en el mercado publicitario a través de su plataforma Google AdSense.