noviembre 12, 2020

Las nuevas formas de trabajo son uno de los mayores retos propiciados por la crisis del coronavirus. Infinidad de empresas de todo el mundo han visto en escasos meses cómo sus estructuras físicas migraban por obligación al entorno digital. Reuniones, planes de producción, estrategias corporativas, diseños… Un sinfín de tareas que actualmente toca sacar adelante desde casa. Para no quedarse por el camino, las organizaciones luchan por planificar —y ganar negocios— a largo plazo. Los equipos intentan trabajar colaborando desde la distancia y cultivando un sentido compartido de la cultura. El inconveniente es que buena parte de los empleados siente que falta liderazgo, lo que disminuye su moral.

Para revertir la tendencia, cada vez está más claro que los directores ejecutivos deben jugar un papel no solo de máximos representantes de la organización, sino también de director general de transformación o director digital. Han de implicarse y liderar junto al resto de sus colaboradores una transformación acelerada por la pandemia. El tejido empresarial necesita evolucionar los modelos laborales. En el contexto actual no basta con hacer frente a los contratiempos. Es el momento de trabajar desde cualquier lugar del mundo. “La modernización de las compañías españolas discurre por tres premisas fundamentales: situar al cliente en el centro de la digitalización; capacitar digitalmente a los empleados y flexibilizar los modelos organizativos; y concebir las empresas como agentes de cambio social”, asegura Enrique Polo de Lara, director general de Salesforce en España.

En la economía digital hay muchos beneficios al tener una fuerza de trabajo en remoto. En términos de cultura corporativa, podemos utilizar las herramientas digitales para mejorar nuestro sentido de pertenencia. Además, también podemos cultivar una cultura de mejora continua de las habilidades y destrezas exigidas por la digitalización. A medida que la nueva realidad continúa remodelando la forma de trabajar, tanto los empleadores como los trabajadores deben estudiar cómo pueden digitalizarse con la intención de reinventar continuamente las organizaciones. Esto incluye tanto a los clientes como la manera en que se construye una fuerza de trabajo productiva y comprometida.

“La modernización de las compañías españolas discurre por tres premisas: situar al cliente en el centro de la digitalización; capacitar digitalmente a los empleados y flexibilizar los modelos organizativos; y concebir las empresas como agentes de cambio social”, Enrique Polo de Lara, director general de Salesforce en España

Una investigación de Salesforce Research realizada entre junio y julio, que encuestó a usuarios de C-suite y a responsables de la toma de decisiones de grandes corporaciones españolas, concluyó que el 68% de los participantes estima que los recientes cambios digitales han preparado a sus compañías para un futuro crecimiento y éxito. Aparte, un 66% está de acuerdo con que la naturaleza del trabajo en su empresa ha cambiado para mejor como resultado de la covid. De acuerdo también con el estudio, las áreas clave en las que los líderes empresariales valorarían el apoyo externo incluyen ganar nuevos negocios (55%), mantener la moral de los empleados (51%) y liderar equipos remotos (49%).

Ejemplos transformadores

Algunas soluciones de Salesforce han contribuido a que el camino hacia la transformación sea menos complejo. Este es el caso de Galenicum, que utiliza Tableau, una herramienta analítica y de visualización de datos para agilizar la toma de decisiones. O el de Cosentino, que ha implementado Service Cloud Voice, una solución que permite transcribir las llamadas telefónicas al call center en el cuadro de mandos de los operadores, incorporando inteligencia artificial. Diferentes ejemplos de cómo apostar por la tecnología y afrontar el reto de modificar los modelos más clásicos de trabajo. Una constante que quedará demostrada en la celebración el 26 de noviembre del próximo Salesforce Live: Cataluña. Un evento donde, aparte de estos nombres propios, también participarán desde la Fundación La Caixa hasta Abacus, Suez y Ametller.

El estudio de Salesforce Research ha puesto de relieve el impacto social de las empresas en España, pues los líderes empresariales son cada vez más conscientes del papel de su empresa en la sociedad. La crisis del coronavirus ha evidenciado la cantidad de tareas pendientes, pero muchas veces pasa desapercibida esta concepción social de las organizaciones, y no hablamos únicamente de la responsabilidad social corporativa. Aquí las herramientas digitales son valiosas para dinamizar este aspecto. “Las empresas representan una plataforma para el cambio y para la construcción de un modelo económico sostenible e inclusivo, en el que nadie se quede atrás. La prosperidad, para que sea sostenible, tiene que ser compartida”, sostiene Polo de Lara.