septiembre 17, 2020

Los consejos de administración de CaixaBank y de Bankia han aprobado este jueves la integración de los dos bancos tras más de cuatro horas de reuniones. La decisión dará lugar a la primera entidad por negocio en España. Los consejos han aprobado el proyecto común de fusión que abre el camino para formar la nueva CaixaBank para fin de este año o principios de 2021. El banco aglutinará 18 cajas de ahorros, casi la mitad de lo que fue el sector.

Dos tercios de los activos de la nueva entidad los aportará CaixaBank, que tendrá dominio en puente de mando y el futuro consejo: estará compuesto por 15 miembros, de los que nueve independientes. Sin embargo, 10 serán propuestos por CaixaBank. Su primera tarea será recortar gastos (despidos) y subir la rentabilidad para que el Estado pueda recuperar parte de los 24.000 millones de ayudas que inyectó.

Las deliberaciones en los consejos de administración se han prolongado durante más de cuatro horas. Los 14 consejeros de CaixaBank han dado luz verdes este jueves a la compra de Bankia, una operación que también ha requerido de la aprobación delos 13 consejeros de la antigua caja de ahorros madrileña.

Tras este acuerdo se pone en marcha una maquinaria para que ambas entidades financieras convoquen a sus respectivas juntas de accionistas. Los inversores deberán avalar la decisión. Cuando terminen los prolijos procedimientos administrativos y legales, algo que puede ocurrir en diciembre o en el primer trimestre de 2021, se formará un consejo con solo 15 puestos, casi la mitad de lo que suman ahora los dos órganos de gestión de los bancos fusionados.

Los consejos han debatido sobre la ecuación de canje, es decir, cuántas acciones de CaixaBank se entregan por las de Bankia, lo que implica fijar el precio de la operación. Este ha sido el elemento más complejo de resolver y que precisó de una reunión al máximo nivel, celebrada en la noche del martes 15 de septiembre, entre la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, y el presidente de la Fundación La Caixa, el accionista mayoritario de CaixaBank, Isidro Fainé. Una vez llegado a un acuerdo entre los dos máximos accionistas de ambas entidades, la operación ha vuelvo a su cauce.

Los consejos también han tratado la estructura organizativa de los puestos de mando del futuro banco, que mantendrá el nombre de CaixaBank, la entidad compradora. En principio, el futuro consejo de administración de la entidad fusionada tendrá 15 puestos.

Negociaciones desde verano

El inicio de las negociaciones arrancó de forma discreta antes de verano, tras ser autorizado por ambos consejos, que para su asesoramiento contrataron a bancos de inversión (Morgan Stanley en el caso de CaixaBank y Rotschild en el de Bankia), consultoras (Deloitte y EY, respectivamente) y asesores legales (Uría Menéndez y Garrigues, respectivamente).

Los datos del nuevo rey bancario son abrumadores: será un grupo con 664.027 millones de euros en activos, prácticamente en su totalidad en España, uno de sus puntos débiles, de los que Bankia aportaría 218.455 y CaixaBank los restantes 445.572 millones. Superará así al BBVA y al Santander.

Su presencia inicial será llamativa: contará con 6.727 en sucursales de partida (2.267 de ellas de Bankia) y 51.536 empleados en plantilla en este mercado y Portugal (35.589 a nómina de CaixaBank). Pronto empezarán los recortes de gastos, por lo que adelgazará la plantilla y cerrará alrededor de 2.000 sucursales.