Naturgy ganó 490 millones de euros en los nueve primeros meses de este año, lo que supone un 45,6 % menos que en el mismo período de 2019. Este resultado, que se debe fundamentalmente a la covid-19, que ha desplomado el precio del gas, obliga a diseñar un nuevo plan estratégico para los próximos años adaptado al nuevo contexto de crisis, según la empresa que preside Francisco Reynés. La empresa ha precisado que, en términos ordinarios, su beneficio sería de unos 696 millones hasta septiembre, un 30,9 % inferior al de 2019.

Además del efecto de la crisis de la pandemia, la depreciación de algunas divisas de América Latina tuvo un efecto negativo de 38 millones de euros en el beneficio neto, mientras que la ganancia bruta de explotación o ebitda alcanzó los 2.774 millones de euros, un 16,6 % menos que el año anterior.

Pese a todo, la multinacional mantiene el pulso inversor y destinó en estos nueve primeros meses del año un total de 827 millones de euros a proyectos de energías renovables, principalmente, y continuará con sus planes de inversión y mantenimiento de redes previstas para 2020,a pesar de las restricciones de la crisis.

En paralelo, Naturgy avanza en renovables también en el extranjero, especialmente en Australia, donde ultima permisos para varios proyectos renovables para aumentar en más de 400 megavatios su capacidad instalada en ese país.

En la información remitida a la CNMV, Naturgy argumenta que, aunque la demanda de electricidad y gas en todos los países donde está presente experimentó “una ligera recuperación respecto al segundo trimestre”, los niveles aún están “por debajo del año pasado”.