En estos tiempos en que tanto se habla del programa Next Generation EU los últimos nombramientos en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), principal accionista de Bankia y de la Sociedad de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), han puesto en valor a talentos que forman parte de las nuevas generaciones de técnicos concienzuda y convenientemente preparados para ocupar puestos de responsabilidad a nivel nacional e internacional. Profesionales nacidos ya en democracia o en los últimos años del franquismo, preparados con una mentalidad europeísta e internacionalista en centros o en firmas especializadas.

Es el caso de Analistas Financieros Internacionales (Afi), en donde se formaron el nuevo presidente de la CNMV (todavía por ratificar en el Congreso de los Diputados), Rodrigo Buenaventura, y la presidenta de la Sareb, Paula Conthe, y del Centro de Estudios Monetarios y Financieros (Cemfi), en el que se graduó la vicepresidenta de la CNMV cuando pase ese trámite parlamentario, Montserrat Martínez Parera, después de licenciarse en Económicas en la Universidad Pompeu Fabra.

Se produce la circunstancia de que tanto Afi como el Cemfi nacieron el mismo año, hace 33, y desde entonces están haciendo de cantera de directivos. El Cemfi fue creado por iniciativa de Luis Ángel Rojo, entonces director del Servicio de Estudios del Banco de España (BE), como una escuela de post-grado del máximo nivel para licenciados, principalmente en Económicas, con expedientes sobresalientes. El que luego sería gobernador veía necesario tener ese centro para formar futuros responsables de los servicios de estudios de instituciones y grandes corporaciones con el objetivo de mejorar el conocimiento y aplicarlo a la productividad del país.

Afi, por su parte, es una sociedad de consultoría y formación creada por los catedráticos Emilio Ontiveros y Ángel Bergés con el apoyo de varias cajas de ahorros que querían modernizar la gestión a través de los análisis de mercados. En la buena proyección de la cantera está esa atención al binomio formación académica y capacidad profesional, así como un microclima donde se prima estar al día de forma permanente en las áreas de análisis y economía originales. Con 184 profesionales en nómina, se ha convertido en la consultora sin participación extranjera más importante del país, nutrida de licenciados en Económicas y en ingenierías.

Por sus despachos han pasado, además de los citados, la actual ministra de Industria, Reyes Maroto, especializada en Economía Aplicada, que estuvo seis años realizando estudios sectoriales y de regulación y que precisamente se preparó en el Cemfi, duplicidad que también tiene Jorge Sicilia, director de BBVA Reasearch. Asimismo son de la cantera de Afi Alfonso García Mora, vicepresidente de Asia Pacífico del Banco Mundial; Juan Moscoso, exmiembro de la Ejecutiva del PSOE y actual director de Deusto Asuntos Globales y jefe de Relaciones Internacionales del Consejo Económico y Social (CES); Daniel Fuentes, director general de Información Económica de la Presidencia del Gobierno; Ignacio Ezquiaga, ejecutivo del área de banca privada de Bankia; David Cierco, director general de Red.es; María Rodríguez Noriega, directora de riesgos de HSBC; Esther Badiola, especialista de cambio climático de BEI, y Lara de Mesa, del área institucional del Banco Santander. También estuvieron en Afi, aunque no se formaron allí, el expresidente de la CNMV y exsecretario del Tesoro Manuel Conthe, padre de la nueva presidenta del FROB, y el ex alto cargo de Economía José Juan Ruiz.

Por las filas de Cemfi, que dirige Rafael Repullo desde su fundación, han pasado, además, el presidente de Aena y ex portavoz socialista en el Parlamento catalán, Maurici Lucena; el eurodiputado socialista Jonás Fernández; los directores generales del BE Juan Ayuso y Ángel Estrada; la consejera de la CNMC Pilar Sánchez; el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán; Alberto Abadie, profesor del mítico MIT; Jesús Saurina, miembro de la Junta Única de Resolución; Teresa Daban, representante del FMI en Pakistán; Francisco Román Ruiz, tesorero del BID; Gabriel Fernández Bobadilla, consejero delegado de Omega Capital; Milagros Avedillo, jefe de consultoría de Solchaga & Recio, entre otros.

Un largo plantel de cargos visibles, técnicamente potentes y personalmente sencillos, de esos que no meten anglicismos inncesarios en sus discursos ni engordan sus currículos. Gente homologable a la de las élites de las potencias económicas, que en su mayoría muestran una gran independencia política. En ese perfil encaja también la nueva presidenta de la CNMC, Cani Fernández, y el gobernador del BE, Pablo Hernández de Cos. En todo caso, dice mucho de los ministros que los nombraron, como la vicepresidenta Nadia Calviño, o, en este último caso, de Román Escolano, quizá porque ninguno de ellos son políticos al uso.