La ministra portavoz y de Hacienda, María Jesús Montero, en la rueda de prensa de presentación de los Presupuestos.
La ministra portavoz y de Hacienda, María Jesús Montero, en la rueda de prensa de presentación de los Presupuestos.EUROPA PRESS/E. Parra. POOL – Eu / Europa Press

Después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, presentaran este martes antes del consejo de ministros el anteproyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para 2021, la ministra de Hacienda, María José Montero, ha desgranado las grandes líneas de las cuentas públicas, que el jueves enviarán al Congreso de los Diputados. Según el Gobierno, son unas cuentas para sacar a España de la crisis desatada por la pandemia “sin que nadie quede atrás” y que sienten las bases para una transformación del modelo productivo español para un crecimiento más solido y sostenible, con énfasis en la innovación, la digitalización, la transición ecológica y la educación, contando ya con unos 27.000 millones de euros como parte de los fondos del plan europeo de reconstrucción de la pandemia. Estas son las claves de unos presupuestos que, de ser aprobados, dejarán definitivamente atrás los elaborados en 2018 por Cristóbal Montoro, el ministro de Hacienda del Gobierno de Mariano Rajoy, cuentas que se han venido prorrogando desde entonces.

El mayor gasto social. Los presupuestos contemplan un gasto social de 239.765 millones de euros, el más elevado de la historia, según el Gobierno, un 10% por encima de lo desembolsado en 2020, incluyendo 9.000 millones de fondos europeos y 25.000 millones destinados a las ayudas al desempleo. Los mayores aumentos de gasto se lo llevan pensiones y la partida de desempleo.

Bajo este paraguas se incluye una revalorización de los 9,8 millones de pensiones contributivas y del 1,8 de las 455.000 no contributivas, por lo que las pensiones supondrán un gasto total de 163.297 millones, un 3,2% más que en 2020. También se prevé un aumento del 70% en la partida de servicios sociales y promoción social, hasta 5.201 millones. Las políticas de mejora del acceso a la vivienda contarán con 2.253 millones, casi cinco veces más que en 2020. A las políticas para “robustecer” la Sanidad se destinarán 5.088 millones, un 151% más, mientras que la Educación recibirá 4.893 millones (un 70% más), incluyendo 2.090 millones para becas, y la Cultura 1.148 (un 25,6% más).

Igualmente, se incluye la financiación de las ayudas a 1,1 millones de personas dependientes y 3.000 millones de euros para el Ingreso Mínimo Vital, que debería alcanzar a 850.000 hogares. También incluye la ampliación del permiso de paternidad a 16 semanas y un aumento del 59% de los recursos contra la pobreza infantil.

Transformación del modelo productivo. El Gobierno señala como uno de sus grandes objetivos el cambio de modelo productivo, para reducir la dependencia de sectores como el turismo y favorecer una economía más moderna y resistente. En este capítulo se incluyen 12.344 millones (11.483 en el ámbito civil y el resto en el militar) para impulsar la I+D+i (investigación, desarrollo e innovación) “para ganar competitividad”. También su duplica el gasto en infraestructuras, que el Gobierno califica de “básicas para la cohesión territorial” hasta alcanzar 11.527 millones de euros.

El cambio de modelo pasa por un gran impulso a la industria. Así, las actuaciones en el marco de industria y energía se duplican, hasta alcanzar 11.166 millones, de los que más de la mitad vendrían aportados por la Unión Europea. También relacionado con la energía, se incluye una partida de 5.300 millones para la inversión en energías renovables y medidas de eficiencia energética.

Impulso al turismo. Uno de los grandes motores de la economía y probablemente el sector más perjudicado por el impacto de la pandemia. Los presupuestos recogen un aporte extra de 1.338 millones respecto al año anterior, hasta un total de 2.230 millones para turismo, comercio y pymes.

Recaudación. El Gobierno prevé recaudar un 28,8% más que en 2020, gracias al repunte de la actividad y a la reforma de algunas figuras impositivas. En total, antes de las cesiones a los entes territoriales, el Gobierno espera recaudar 222.107 millones de euros, un 13% más que en 2020. Prevé elevar un 7,8% los ingresos por IRPF, hasta 94.196 millones; un 20,7% la recaudación por sociedades, hasta 21.720; un 13,9% la de IVA, hasta 72.220 millones; un 12,4% la de impuestos especiales, hasta 21.809 millones, y un 46% la de otros ingresos tributarios, hasta 12.163 millones. Los ingresos no tributarios crecerán un 25,7%, hasta 33.524 millones. De todo ello, resultaría una recaudación después de las cesiones a entes territoriales de 155.294 millones.

El Gobierno cuenta, para elevar los ingresos, con subidas del IRPF de dos puntos a las rentas del trabajo superiores a los 300.000 euros y de tres puntos a las rentas del capital superiores a los 200.000 euros, lo que permitirá recaudar, según sus cuentas, 144 millones en 2021 y 346 en 2022.

También cuenta con ingresar 473 millones extra por la reforma del impuesto de sociedades (se limitará al 95% la exención sobre dividendos y plusvalía en filiales, ahora del 100%, para compañías con facturación superior a los 40 millones de euros). La subida del IVA a las bebidas azucaradas aportará, según los cálculos del Ejecutivo, 340 millones adicionales y la reducción de la bonificación al diésel, 450 millones. En total, las medidas fiscales incluidas en los presupuestos aportarán 1.862 millones extra a las arcas públicas.

Además, el Gobierno cuenta con ingresar más de 4.200 millones con otras medidas incluidas en leyes distintas a la de Presupuestos. Se trata de nuevos impuestos verdes (impuesto sobre residuos y sobre envases de plástico), que aportarán 1.352 millones; el impuesto sobre transacciones financieras (tasa Tobin), que aportará 850 millones; el impuesto a determinados servicios digitales (tasa Google), que recaudará 968 millones; la nueva ley de lucha contra el fraude fiscal (828 millones) y otras medidas que no detalla el Gobierno (225 millones).

Reducción del déficit. El Gobierno prevé cerrar el año 2021 con un déficit del 7,7% del PIB, 3,6 puntos menos que la cifra prevista para este año, del 11,3%. La administración central asumiría gran parte del ajuste, al pasar de un déficit del 6,6% en 2020 a un 2,4% en 2021, aunque en realidad, el recorte sería más reducido, hasta el 5,2%, teniendo en cuenta que asume 1,7 puntos de déficit de la seguridad Social y 1,1 de las comunidades autónomas.

Ministerios. Todos los departamentos del Gobierno elevan sus presupuestos, según el anteproyecto presentado este martes, pero destaca la partida destinada al ministerio de Trabajo y Economía Social, que pasa de contar con 494 millones a 6.267, más de 12 veces más. El departamento de Transporte crece un 91,9%, hasta 11.470 millones, gracias a los fondos europeos, al igual que el de Industria, Comercio y Turismo, que pasa de 547 millones a 2.396, un 337% más.