noviembre 9, 2020
Ensamblaje de parte de un Boeing 787 Dreamliner en Carolina del Sur (Estados Unidos).
Ensamblaje de parte de un Boeing 787 Dreamliner en Carolina del Sur (Estados Unidos).Randall Hill / Reuters

Bruselas no quiere esperar a que Joe Biden tome posesión de su cargo en enero de 2021 e impondrá a partir de este martes un golpe arancelario a Estados Unidos por un importe de 4.000 millones de dólares (unos 3.400 millones de euros) como represalia a las ayudas concedidas al fabricante aeronáutico Boeing. La Comisión Europea ha recibido el respaldo de los Veintisiete para publicar esta misma tarde la lista de productos norteamericanos que se gravarán. Aun así, el vicepresidente Valdis Dombrovskis, responsable de Comercio, mantuvo la mano tendida para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la escalada arancelaria por las ayudas al sector aeronáutico. “Ahora tenemos la oportunidad de reiniciar nuestra cooperación transatlántica”, afirmó.

Los Veintisiete esperaron al fin del proceso electoral norteamericano para cerrar, al menos por ahora, una de las carpetas que más han envenenado las relaciones comerciales transatlánticas. El conflicto cruzado por los subsidios ilegales de ambos bloques a sus gigantes aeronáuticos ha acabado con sanciones por ambos lados: 6.900 millones de euros que desde hace un año se aplican sobre productos europeos y 3.400 millones a bienes norteamericanos. Tras el consejo de ministros, Dombrovskis ha lamentado la “falta de avances” de la Administración de Donald Trump para resolver el conflicto de forma amistosa. “Podemos confirmar que la Unión Europea ejercerá hoy sus derechos e impondremos las contramedidas que nos concedió la OMC con respecto a Boeing”, anunció.

Los socios de la UE creen que el conflicto no se resolverá con Trump y que no será abordado de inmediato por Biden, a pesar de que Bruselas ya ha contactado con el equipo de transición del presidente electo. Por ello, decidieron seguir adelante con los nuevos aranceles. El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, advirtió en una entrevista en Cadena SER que “el Partido Demócrata también tiene un ramalazo proteccionista nada despreciable”. “No creo que mañana nos encontremos en la situación idílica de que la Administración Biden cancele los aranceles de la Administración Trump”, sostuvo Borrell. Sin embargo, sí auguró una “aproximación” distinta, más en línea con la aceptación de las reglas multilaterales.

Los ministros de Comercio de la UE discutieron este lunes el reglamento preparado por la Comisión Europea para poner en marcha los aranceles y la lista de productos sobre los que se aplicaría. Y decidieron dar luz verde a ambos documentos legales, según fuentes diplomáticas. La UE ya tenía un esbozo de los productos que podrían ser gravados antes de que la Organización Mundial del Comercio (OMC) fijara el alcance de las represalias europeas. Según detallaron fuentes del Gobierno, la lista se ha configurado en cuatro grandes bloques de productos: aeronaves (44%), bienes industriales (29%), agrícolas (18%) y alimentación (9%). Según estas fuentes, la UE aplicará aranceles adicionales del 15% para productos aeronáuticos y del 25% para el resto. Según Dombrovskis, se ha intentado reproducir a escala norteamericana las sanciones adoptadas en su día por Trump contra productos europeos.

Sin embargo, los ministros no son ajenos a los nuevos aires que soplan en Washington. Ni a la oportunidad que se les abre para poner fin a la guerra arancelaria, que Trump incluso amenazaba con llevar más lejos castigando a los automóviles alemanes. Los asuntos no han hecho sino amontonarse durante la era Trump y la agenda es amplia. Esa lista de “tareas pendientes” incluye la reforma la OMC, el cambio climático o el sector tecnológico.

“Hay grandes expectativas y la esperanza de que las elecciones presidenciales americanas lleven a una vuelta al compromiso multilateral en comercio y que permita superar conflictos pasados”, sostuvo el ministro alemán de Economía, Peter Altmaier, antes del Consejo de ministros. La ministra de Industria, Comercio y Turismo de España, Reyes Maroto, afirmó en una nota que las medidas adoptadas por Bruselas tienen como “principal objetivo convencer a Estados Unidos para que retorne a la negociación” y evitar una “escalada comercial”.