Una calesa junto a la catedral de Sevilla, sin turistas a la vista.
Una calesa junto a la catedral de Sevilla, sin turistas a la vista.Jose Manuel Vidal / EFE

Un mes más desde el estallido de la pandemia, la demanda turística se mueve en mínimos en España, agravada además tras el verano con la segunda oleada de contagios y las restricciones de movilidad y transporte para hacerles frente, con los hoteles, como una de las principales víctimas. Así, en octubre las pernoctaciones hoteleras se desplomaron un 83,3% respecto al mismo mes del año anterior, ahondando aún más las cifras ya negativas de septiembre. La demanda nacional, con tres de cada cuatro noches de hotel, es la que sostiene a duras penas un sector que vive su año más negro, al que se suma, además, una rebaja del 15% en los precios.

Según las cifras que ha publicado este martes el INE, durante el mes de octubre los hoteles españoles registraron algo más de cinco millones de pernoctaciones, un 83,3% menos frente a los 30,3 millones de hace un año. Al igual que en septiembre, pero con más intensidad, se dejó sentir la llegada de la segunda ola de contagios y las consiguientes restricciones. De hecho, la caída en octubre es cinco puntos más profunda que en septiembre y dejan lejos las cifras de julio y agosto, cuando se vivió una tímida recuperación (con desplomes, eso sí, del 73% y el 64%, respectivamente), al calor de una mejor situación epidemiológica.

En total, fueron casi 2,4 millones de viajeros los que realizaron esas pernoctaciones, de los que 1,9 millones fueron residentes en España, mientras que los residentes extranjeros no llegaron al medio millón. Así, los españoles realizaron 3,7 millones de pernoctaciones, tres cuartas partes del total. En los 10 primeros meses de 2020 se han producido 85,6 millones de pernoctaciones, un 72,2% menos que en el mismo período de 2019. De ellas, más de la mitad, 46,9 millones han sido realizadas por residentes. el desplome de la demanda nacional, del 55,4%, es mucho menor que el de la internacional, del 80,9% (38,6 millones de pernoctaciones).

Los viajeros pernoctaron en alguno de los 10.597 hoteles abiertos, que son un 31,4% menos que en el mismo mes de 2019 y cerca de 2.000 menos que en septiembre. Los hoteles que mantuvieron abiertas sus puertas ofertaron 781.550 plazas, menos de la mitad de las ofertadas el año pasado en el mismo mes y apenas un 42,1% del total de plazas hoteleras disponibles. Aún así, la ocupación se mantuvo en niveles ínfimos, inferior al 21% de media, frente a casi el 60% de 2019. Y además, bajando, ya que la cifra de ocupación es inferior al 26,5 se septiembre y al 44% de agosto.

La escasez de demanda se refleja, además, en el empleo y en los precios. En el primer aspecto, el personal empleado en los hoteles que permanecieron abiertos en octubre ascendió a 80.269 personas, poco más de una tercera parte de los empleados registrados un año antes.

En lo que hace a los ingresos de los hoteles, la escasa demanda se reflejó también en un descenso de los precios hoteleros. En total, los precios cayeron un 15,3% a nivel nacional, con descensos más acusados, como el 32,3% en Madrid, el 24,5% en Cataluña o el 23% en País Vasco. Es la mayor caída de precios registrada desde que arranca la serie en 2002, el quinto mes consecutivo de rebaja de los precios, y el segundo seguido con descensos por encima del 13%.

La tarifa media diaria por habitación se situó en 64,3 euros, un 25% menos que hace un año, de nuevo con los descensos más acusados en Madrid, donde una habitación en octubre costaba, de media, 53,75 euros, casi la mitad que un año antes. Más importante es el dato de ingreso por habitación disponible (RevPAR), que relaciona el precio de la habitación con el nivel de ocupación. En este caso, la media nacional cayó hasta 16,4 euros, un 71% menos que los 57 euros obtenidos por los hoteles españoles por habitación en octubre de 2019.