La encargada de una tienda de ropa ordena mascarillas en el mostrador de su local en Barcelona.
La encargada de una tienda de ropa ordena mascarillas en el mostrador de su local en Barcelona.EFE

Ya no solo el presente, sino también el futuro comienza a teñirse de negro para las pymes en España, que observan con una terrible incertidumbre su viabilidad tras el gigantesco impacto de la crisis del coronavirus en la economía de un país que se ha cebado especialmente con aquellos que componen su núcleo. Según los datos que arroja el último barómetro realizado por Cepyme, la agrupación que engloba a más de dos millones de pequeñas y medianas empresas, la mitad de ellas (50,5%) cree que su supervivencia está en riesgo, mientras que una amplia mayoría (85%) considera que la crisis de la covid-19 afectará negativamente a su viabilidad dentro de un año.

La muestra de Cepyme engloba las opiniones de 1.300 de estas empresas a partir de un sondeo que se llevó a cabo entre el 15 de septiembre y el 12 de octubre, en pleno auge de los rebrotes. Según recoge este estudio, para el 90% de las empresas han descendido los ingresos, y el principal motivo para muchas de ellas (74%) ha sido la caída de la demanda, seguido por el cierre o la reducción de la actividad por obligación legal (42%). Aseguran, además, que la situación económica actual es mala o muy mala para el 92% de ellos, y para el 64% las expectativas para los próximos 12 meses son negativas.

El parche de los ERTE

Ante semejante panorama, casi la mitad de las pymes (43%) se ha acogido a un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) ―la medida impulsada por el Gobierno mejor valorada por el 69% de ellas―, mientras que el 38% ha implementado el teletrabajo, así como la reducción de la actividad, la reducción o distribución de la jornada; la reestructuración operativa, la refinanciación de la deuda, la moratoria de obligaciones fiscales o el despido de parte de la plantilla.

Según este barómetro, el 50% ha realizado una reestructuración de la plantilla, y un tercio de ellas lo ha hecho en un 50%. El escenario más lúgubre y sin posibilidad de retorno es el que ha llevado al 4,5% del colectivo al prever el cierre definitivo de sus empresas, mientras que el 2,6% se ha declarado insolvente y otro 2,6% ha decidido vender. Casi la mitad de las pymes encuestadas (48%) reconocen haber solicitado un aval al Estado, o están decididas a hacerlo. Aun así, aquellas que los reclamaron y no obtuvieron esa financiación ascienden hasta el 8,3%, mientras que quienes la han obtenido pero por cantidad o plazo inferior son el 14%, y un 10,1% han tenido que aportar garantías adicionales.

El parche de los ERTE, sin embargo, no es más que eso para el 53% de las pymes que los ha utilizado, ya que alertan de que no podrán mantener el empleo en los próximos seis meses. Por ello, reclaman al Gobierno una serie de medidas que comienzan con la reducción temporal de las cotizaciones a la Seguridad Social (lo solicitan el 68%), seguido de una reducción temporal también de los impuestos (64%), y de ayudas directas a las pymes en los sectores más afectados (63%).