noviembre 2, 2020
Una planta automovilística.
Una planta automovilística.Servicio Ilustrado (Automático) / Europa Press

Los indicadores económicos siguen dando señales de esperanza pese al avanzar de la segunda ola de contagios. Después de que el PIB rebotara un 16,7% en el tercer trimestre, las buenas noticias llegan ahora de la industria manufacturera: en octubre, el índice PMI del sector creció en España al ritmo más rápido desde julio. El aumento de la producción y el avance de los nuevos pedidos permitieron que alcanzara los 52,5 puntos, frente los 50,8 de septiembre, según los datos publicados este lunes por la consultora IHS Markit.

Este índice, elaborado a través de una encuesta a los responsables de compras de centenares de fabricantes, es uno de los termómetros que mide el pulso de la actividad económica. Según los datos publicados este lunes, la producción manufacturera aumentó en España por cuarto mes consecutivo en octubre, gracias a una demanda tanto interna como internacional que recobró vigor. Asimismo, la confianza empresarial tocó su cota más alta desde febrero.

Aun así, el avance ha sido modesto y las previsiones continúan siendo un ejercicio de algo riesgo ante un escenario marcado por la incertidumbre. “El crecimiento de la demanda permaneció relativamente moderado, tanto en el país como en el extranjero, y los desafíos generados por la covid-19 continúan afectando los incrementos en general. Hasta que se controle la crisis, es probable que el crecimiento a corto plazo siga siendo limitado”, alerta en un comunicado el director económico de la consultora, Paul Smith.

El mismo razonamiento se puede aplicar a la industria manufacturera de la zona euro. El indicador adelantado de octubre mejoró su comportamiento en el conjunto del área con respecto al mes anterior. Se situó en los 54,8 puntos —si supera los 50 puntos significa que la mayoría de las empresas comunican que la actividad está en expansión—, la mejor marca en 27 meses, empujado por el aumento de la demanda de clientes tanto nacionales como extranjeros.

Alemania volvió a situarse a la cabeza en cuanto a producción y nuevos pedidos con un crecimiento récord que le llevó a su mejor resultado en más de dos años y medio. Italia también registró su mejor nota en 31 meses, mientras que en Francia el alza fue moderada.

Pese a la mejora generalizada, en el conjunto del área se siguió recortando empleo. Asimismo, aunque avanzaron tanto la industria de bienes intermedios como la de capital —esta última alcanzó su nivel más elevado en más de dos años—, la mejora el sector de bienes de consumo se debilitó. Este comportamiento es un reflejo de que la pandemia sigue lejos de estar controlada y de que el consumo de los hogares aún no ha vuelto a la normalidad.

El PMI del sector manufacturero también contrasta con el comportamiento del sector servicios, que en septiembre se contrajo y cuyo PMI marcó su peor dato desde mayo, según los datos adelantados publicados el mes pasado. Este ámbito es más sensible a las medidas de contención del virus, que los Gobiernos de toda Europa han vuelto ahora a endurecer ante el vertiginoso aumento de contagios, y que ponen en entredicho el horizonte de la recuperación.