noviembre 3, 2020

Abanca obtuvo un beneficio neto atribuido de 143,4 millones hasta septiembre, un descenso interanual del 62,2%. La entidad ha realizado provisiones por 210,8 millones de las que 92 millones están enfocados para encarar potenciales deterioros derivados de la crisis creada por la covid-19. Por otro lado, ha tenido ingresos por recuperaciones de morosos por 46 millones, de forma que las provisiones totales netas son 165 millones.

Los márgenes de la cuenta de resultados presentaron incrementos relevantes, de entre el 10% y el 25% gracias al aumento de los ingresos por comisiones, que suben un 19%, y los resultados por operaciones financieras (que llegan hasta 226 millones). Mientras tanto, los gastos se incrementan en menor cuantía, un 6,4% “gracias a las medidas de eficiencia implantadas y a las sinergias capturadas en las integraciones”, según explicó el banco este martes en una nota.

Abanca, que última los trámites para absorber definitivamente Bankoa, una filial de Crédit Agricole, indica que incluyendo el negocio de esta entidad vasca “alcanza un volumen de negocio de 93.000 millones”. Unos 3.500 millones corresponderían a Bankoa. El volumen de negocio total creció un 5,7%. Abanca anunció al inicio de la pandemia que basaba su estrategia en las adquisiciones dada su fortaleza de capital y negocio.

La entidad también destaca que tiene créditos con garantía pública por 4.560 millones (de los que un tercio son pymes y gran empresa) y ha realizado moratorias en el pago de intereses o principal de los créditos por valor de 1.100 millones. De esta cantidad, 800 millones son hipotecas, el 5,5% de su cartera. El volumen de la cartera de créditos sube un 7,6%, de los cuales el 45% son particulares, el 38% empresas, el 14% Administraciones Públicas y el 3% promotores.

Morosidad del 2,6%

El banco presidido por Juan Carlos Escotet afirma que está entre los dos mejores del sistema por menor morosidad, con un ratio del 2,6% (frente al 3,4% de septiembre del pasado año), y con la mayor cobertura de los activos dudosos, el 66%. La media de la banca tiene una morosidad del 4% hasta septiembre de 2020. Abanca atribuye su buena posición en morosidad a que está radicado principalmente en Galicia, “que es una de las regiones con mayor resiliencia a la crisis”.

Según Abanca, su cartera crediticia además “está bien posicionada para afrontar las consecuencias de la pandemia” gracias a su diversificación y menor exposición a sectores más vulnerables a los efectos de la pandemia. En lo que va de año ha captado 40.000 nuevos clientes, indica la nota. El negocio asegurador y el de fondos de inversión y pensiones creció un 7% y un 5,8% respectivamente.