El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.Efe

La crisis económica causada por la pandemia sigue haciendo estragos en las cuentas públicas. La deuda del conjunto de las administraciones subió en el segundo trimestre del año hasta el máximo histórico de 1.290.657 millones de euros, equivalente al 110,1% del PIB, según la estadística publicada este miércoles por el Banco de España. Este porcentaje supone un salto de 11,1 puntos porcentuales en comparación con el primer trimestre ―casi 15 puntos más comparado con el cierre de 2019― y representa la cota más alta jamás registrada desde finales de 1800, de acuerdo con los datos elaborados por el historiador económico Francisco Comín.

En términos absolutos, el aumento pasivo del conjunto de Administraciones Públicas fue de 66.088 millones de euros, un 5,4% más respecto al trimestre anterior y un 6,9% (83.223 millones más) en comparación con el mismo periodo de 2019. Se trata de los repuntes más pronunciados desde 2013, cuando la economía seguía duramente castigada por la Gran Recesión. Pero ahora no ha habido ninguna turbulencia en los mercados financieros ni un rescate multimillonario para salvar al sector bancario del colapso.

La estadística publicada este miércoles por el supervisor engloba los meses más duros ―hasta ahora― de la emergencia sanitaria, abril y mayo. En ese momento el Gobierno, tras declarar el estado de alarma a mediados de marzo, aplicó las restricciones más duras a la movilidad, con una temporal hibernación total de la economía, para limitar la expansión de los contagios. La evolución de la pandemia, con nuevos rebrotes y una actividad que va perdiendo fuelle tras la desescalada por las nuevas limitaciones a los movimientos, está ahora haciendo tambalear todas las previsiones.

El mismo Banco de España ha ido revisando sus pronósticos y acaba de empeorar sus estimaciones. El organismo dirigido por Pablo Hernández de Cos calcula ahora que el PIB caiga entre el -10,5% y el -12,6% este año, frente a la horquilla que manejaba anteriormente y que recogía un desplome entre el -9% y el -11,6%. La deuda, estima el supervisor, alcanzará niveles nunca vistos en más de un siglo y se colocará entre el 116,8% y el 120,6%, unos datos muchos más duros que los que el Gobierno tenía sobre la mesa en su Plan de Estabilidad de mayo (115,5% del PIB), y que ahora tendrá que actualizar en el nuevo cuadro macroeconómico.

El Gobierno ha desplegado una larga batería de medidas para brindar liquidez a las empresas y proteger las rentas tras estallar la pandemia y decretarse el parón de la actividad, lo que ha supuesto una aumento del gasto público y un hundimiento de los ingresos. En esta coyuntura, el Tesoro público ha acelerado las emisiones de duda al amparo del Banco Central Europeo (BCE), que está controlando los tipos para evitar que los costes de financiación en los mercados se disparen y la deuda se convierta en una carga insostenible ante los pronósticos inciertos sobre la llegada de la recuperación y su intensidad.

La deuda de la Seguridad Social, la que más crece

Las actualizaciones de las magnitudes macroeconómicas que se vienen publicando en los últimos meses se han convertido en un desfile de nuevos máximos históricos. En el segundo trimestre del año, la deuda repuntó en todos los subsectores de la Administración, salvo los municipios, alcanzando niveles nunca vistos. El pasivo del Estado creció hasta los 1,158.811 millones de euros y alcanzó el 98,9% del PIB, es decir 10,4 puntos más sobre el trimestre anterior y un salto del 8% en términos interanuales.

El pasivo de la Seguridad Social dio por su parte un salto de 13.830 millones de euros, un 25,1% más sobre el trimestre anterior. Este incremento se debe a los préstamos concedidos por el Estado a la Tesorería General de la Seguridad con carácter mensual de marzo a noviembre de 2019 para financiar una parte significativa de su desequilibrio presupuestario. Dichos préstamos, al tratarse de operaciones financieras entre subsectores, no afectan a la deuda total del sector administraciones públicas, explica el Banco de España. A ello se suman las numerosas medidas adoptadas para paliar los efectos de la crisis del coronavirus.

En el caso de los Ayuntamientos, que llevaban varios trimestres encaminados en una senda de pasivo decreciente y que habían reducido su deuda en el primer trimestre, el aumento ha sido del 9,1% sobre el trimestre anterior. Comparado con el mismo periodo del año anterior, sin embargo, las corporaciones locales han registrado un descenso de sus números rojos del 4,8%, de 26.233.443 millones de euros a 24.966.563.