Clientes usando cajeros de Unicaja en Ronda (Málaga).
Clientes usando cajeros de Unicaja en Ronda (Málaga).JON NAZCA / Reuters

Las moratorias de créditos hipotecarios y de consumo mantienen por ahora a raya la tasa de morosidad de la banca española, pero las entidades temen que la delicada situación económica multiplique los impagos próximamente. Y esa inquietud se ha trasladado a la concesión de préstamos. “Los mayores riesgos percibidos en un contexto de fuerte deterioro, tanto de la situación económica general como de la solvencia de prestatarios y sectores concretos, habrían favorecido un endurecimiento de los criterios de concesión en todas las modalidades”, afirma la Encuesta sobre Préstamos Bancarios publicada este martes por el Banco de España.

Las diez entidades financieras consultadas por el regulador español reconocen que en los últimos tres meses se han endurecido los criterios de concesión de préstamos tanto a las empresas como a los ciudadanos interesados en comprar una vivienda o bienes de consumo. Sus condiciones también son ahora más restrictivas, salvo en el caso de las hipotecas, que se mantienen sin cambios y son las únicas que han crecido entre julio y septiembre.

Una vez relajado el riguroso confinamiento, las operaciones inmobiliarias recuperan poco a poco el pulso, lo que ha llevado a un aumento de la demanda de hipotecas, la única categoría crediticia en la que sube. Lo contrario sucedió en el caso de las empresas, que vieron crecer sus ingresos habituales y por tanto no tuvieron que recurrir tanto a los préstamos como en el trimestre previo, cuando se detectó “un fuerte aumento para financiar las cuantiosas necesidades de liquidez generadas en las compañías en ese período”, el del cerrojazo. El endurecimiento de criterios y condiciones por parte de los bancos tampoco fue el entorno ideal para hacer crecer el crédito al consumo, que a diferencia de lo que sucedió en la eurozona, siguió bajando, “aunque a un ritmo considerablemente menor que en el trimestre previo”.

El Banco Central Europeo, que ha presentado los resultados de la encuesta a escala europea, reduce las señales de alerta. Señala a los bancos de Francia y España como los que más han endurecido el crédito a las empresas de entre las grandes economías —a diferencia de Italia, que lo mantiene invariable—, pero apunta a que puede tratarse de un regreso a niveles prepandemia tras haber flexibilizado los requisitos en el segundo trimestre, en lo peor de la hibernación económica.

Las perspectivas de futuro a corto plazo no son halagüeñas. Los bancos españoles anticipan un nuevo endurecimiento de los criterios de concesión de préstamos en todos los segmentos. Y se espera que las solicitudes de crédito de empresas caiga. “En el cuarto trimestre, los bancos auguran que se endurecerá aún más el crédito a las empresas reflejando las preocupaciones en torno a la recuperación, con algunos sectores todavía vulnerables, así como las incertidumbres en torno a la prolongación de las medidas de apoyo fiscal”. Los bancos también predicen un endurecimiento en el resto de segmentos, y una caída de la demanda del crédito empresarial y al consumo, mientras que se mantendrán estables las peticiones destinadas a la adquisición de vivienda.

Los analistas de ING advierten de que si se intensifican las restricciones en la segunda ola por el aumento de contagios, las necesidades de liquidez de emergencia aumentarán nuevamente en el cuarto trimestre por su efecto negativo en los ingresos de las compañías. “Eso podría llevar a otro aumento cauteloso de los préstamos bancarios, aunque esperamos que sea un efecto mucho menor que el observado en marzo”, concluyen.