noviembre 5, 2020

Más déficit, menos crecimiento e ingresos inferiores a los pronosticados por el Gobierno. Este es el escenario que Cristina Herrero, presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), ha dibujado este jueves en su comparecencia en la comisión de Presupuestos del Congreso. El organismo ha alertado que las proyecciones contenidas en las cuentas públicas de 2021 coinciden con un horizonte optimista y contrario a la actual evolución de los contagios. Esta mayor tasa de incidencia ensombrece unas previsiones ―ya de por sí negativas― que van acercándose a los pronósticos más pesimistas de la mayoría de casas de análisis. Asimismo, Herrero ha avisado de que el efecto multiplicador de las ayudas europeas podría rebajarse si no hay un correcto proceso de implementación de las reformas y planes de inversión.

Herrero ha destacado que el rebote del PIB en el tercer trimestre, del 16,7%, ha sido más positivo de lo esperado. Pero, a la vez, ha señalado que el actual empeoramiento de las condiciones sanitarias puede afectar el crecimiento tanto al cierre de este año como al inicio de 2021. “Las perspectivas para el último trimestre no son positivas”, ha reconocido.

El organismo ha dibujado tres escenarios de cara al futuro sin contemplar el impacto del plan de recuperación. El central prevé medidas de contención de la pandemia menos duras que la pasada primavera, pero que igualmente afectarán al crecimiento. En este panorama, la vacuna llegaría a mediados de 2021 y la caída del PIB en 2020 sería del 11,2%, tal y como prevé el Gobierno, pero con un rebote menor en 2021, del 5,5% frente al 7,2%.

En el escenario pesimista, que prevé un confinamiento parecido al puesto en marcha en la primera mitad de este año, el alza del PIB en 2021 sería de tan solo el 3,8%. En el más optimista, el rebote del año que viene sería del 7,3% y sí coincidiría con el pronóstico del Gobierno. Este último escenario contempla que a finales de 2020 la situación sanitaria esté más o menos controlada, que haya una solución efectiva a la covid-19 en la segunda mitad del año que viene y que el consumo se recupere con la campaña de Navidad.

Fondos europeos

Los escenarios que recogen el impacto de las medidas contenidas en los Presupuestos son algo más benévolos en términos de variación del PIB tanto para este año como para el que viene. En 2020, la Airef contempla una caída de la actividad del 10,7%, 11,1% y 11,4% en función de que se materialice el horizonte más optimista, el central o el pesimista. Para 2021 las cifras se situarían en un avance del PIB del 10%, 8,2% y 6,5%. Es decir, solo en el panorama más optimista se cumplirían las previsiones del Gobierno, de un rebote de la economía del 9,8% gracias al impacto de los fondos europeos.

“Hay muchos síes que hay que cumplir previamente”, ha alertado este jueves Herrero. La presidenta de la Airef ha destacado la elevada incertidumbre que rodea la ejecución de los fondos comunitarios, ya que no se conocen los proyectos concretos que se pondrán en marcha. “Sí es verdad que si se seleccionan de manera adecuada [el efecto multiplicador] podría llegar a alcanzar los 2,7 puntos que prevé el Gobierno”, ha añadido.

Déficit y deuda

La Airef estima que el déficit se sitúe en el 11,6% del PIB este año, tres décimas más de lo que prevé el Gobierno. El grueso del agujero estaría causado por la situación económica y el resto por las políticas implementadas para hacer frente a la pandemia. En 2021, el organismo encargado de velar por las cuentas públicas pronostica que el desfase baje al 8%, frente al 7,7% contemplado en los Presupuestos. El ajuste vendría tanto por la mejora del ciclo (1,6 puntos) como por las medidas que se tomen (dos puntos).

Tanto las previsiones de ingresos como de gastos de la Airef son inferiores a las del Gobierno. El escenario central del organismo prevé que los ingresos se sitúen en el 42,5% del PIB, unas siete décimas por debajo de lo que prevé el Ejecutivo, una diferencia de unos 9.000 millones que se elevaría a los 18.000 millones en el escenario pesimista. “El optimista es el único compatible”, ha remarcado Herrero. Los gastos se reducirían hasta el 50,5% del PIB, por debajo del 50,8% previsto por el Gobierno.

Del lado de los ingresos, el organismo ha señalado que las futuras tasas Tobin y Google y los nuevos impuestos verdes aportarán menos de lo que prevé el Gobierno sobre todo por efectos de calendario, ya que no se podrán en marcha ya entrado 2021; en el caso de la nueva normativa sobre el fraude fiscal prevé una recaudación inferior en 337 millones. En total, en 2021 se ingresarían unos 2.000 millones menos que los que calcula el Gobierno, que ha proyectado una recaudación adicional de 6.000 millones gracias a las nuevas medidas fiscales.

La deuda, por otro lado, aumentará en 23 puntos, hasta el 118,5% del PIB. Herrero ha subrayado que España se ha enfrentado a esta crisis sin tener las cuentas saneadas: al cierre de 2019, el pasivo se situaba en el 95,5% del PIB. “Esto nos coloca en una posición vulnerable”, ha dicho. Según los cálculos de la entidad, será difícil que la deuda baje del 100% del PIB en 2030. “Hay que establecer un plan sostenibilidad”, ha remarcado Herrero.