La segunda ola de contagios de covid-19 en Europa ya no es solo un temor. El sector del ocio y el turismo está siendo de nuevo el más golpeado por las nuevas medidas adoptadas en España, Francia o Bélgica, pero el virus llega a los poros de otros sectores como el bancario. El presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), José Manuel Campa, advirtió este lunes de que la crisis económica “golpeará duramente al sector” bancario, hasta el punto de “debilitar aún más” a esa industria. “Debemos estar preparados para abordar el probable gran aumento de los préstamos morosos”, añadió.

En su comparecencia en el Parlamento Europeo, Campa coincidió con el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, que la semana pasada afirmó en un acto también en Bruselas que la pandemia provocará “inevitablemente problemas económicos generalizados”, por lo que “la salud del sistema financiero se verá inevitablemente afectada”. El presidente de la EBA respaldó ese augurio. “El sector bancario de la UE hasta ahora ha sido resiliente, pero hay desafíos por delante”, apuntó Campa a los eurodiputados.

La EBA podrá hacer un balance de los daños derivados de la crisis en el primer semestre de 2021, cuando llevará a cabo las próximas pruebas de resistencia del sector europeo. Sin embargo, Campa advirtió de que una segunda oleada de la pandemia y un retraso en las perspectivas de recuperación, que las previsiones de los organismos internacionales aparcan ya hasta 2023, pueden debilitar al sector y agravar los puntos débiles que antes de la crisis arrastraba la banca europea. A todos esos retos, Campa añadió un entorno de tipos de interés bajos que lastren la rentabilidad de las entidades y una aceleración de la transformación tecnológica en la industria.

Los bancos que atravesarán mayores turbulencias, avanzó Campa, serán los que ahora tienen los niveles de capital más bajos, modelos comerciales deficientes y exposiciones con más riesgos. “Todavía no hemos dejado atrás lo más complicado y seguiremos con nuestros esfuerzos de vigilancia”, advirtió el presidente de la EBA. “La necesidad de abordar el exceso de capacidad, revisar los modelos negocio y avanzar en la consolidación del sector bancario será cada vez más importante. Pueden surgir debilidades en instituciones individuales y debemos estar preparados para abordar el probable gran aumento de los préstamos morosos”, avisó. Por ello, llamó a seguir apoyando la recuperación europea para evitar males mayores.

Menos preocupado se mostró Campa por las preparaciones por la ruptura definitiva entre la UE y el Reino Unido, aunque sigue siendo otro de los riesgos potenciales de la banca europea. El presidente de la EBA confió en que ningún escenario resulte en problemas de “estabilidad financiera”. “Los riesgos para la estabilidad se han mitigado y los bancos en general están preparados, aunque seguimos llamando a los supervisores y bancos a hacer todos los esfuerzos para asegurar que las operaciones funcionan bien el próximo año”, sostuvo.