Terminó con cara de pocos amigos. José Mourinho no pudo ocultar su malestar por el increíble empate 3-3 que Tottenhamcedió, en el último minuto, ante West Ham. El portugués evitó explotar contra sus jugadores y prefirió resaltar la rebeldía de su rival, jugada la fecha 5 de la Premier League.

“Prefiero hablar de ellos (West Ham), de sus ganas, su voluntad por remontarlo. Analizaré el partido internamente, pero acá quiero hablar de ellos”, fueron las primeras palabras de José Mourinho finalizado el duelo.

“El juego fue intenso y no lo pudimos controlar sobre e final. No creo que creyéramos que eso podría suceder. Este era un juego que lo teníamos en el bolsillo y fuimos castigados”, contó el DT de los ‘Spurs’.

“Creo que puedes imaginar lo frustrado que estoy y lo frustrados que están los jugadores. Eso es fútbol. Lamentablemente, es fútbol de una manera negativa para nosotros y una buena manera para ellos. Es más fácil elogiarlos que criticarnos. Es mejor para mí. No fuimos lo suficientemente buenos, ni lo suficientemente fuertes para hacer frente a esos últimos 10 minutos”, reflexionó el portugués.