noviembre 16, 2020
La economía japonesa creció un 5% tras tres trimestres en negativo. En la imagen, personas caminan en una avenida de Tokio.
La economía japonesa creció un 5% tras tres trimestres en negativo. En la imagen, personas caminan en una avenida de Tokio.CHARLY TRIBALLEAU / AFP

El PIB de Japón creció un 5% en el tercer trimestre de 2020 —un 21,4% en términos anualizados—, según ha desvelado la mañana de este lunes el Gabinete. Estos positivos resultados responden a una mejora en el consumo privado y las exportaciones, a medida que el país se recupera de las secuelas de una pandemia cuyo Gobierno ha gestionado con eficacia. De este modo, la tercera economía mundial pone fin a la recesión en la que estaba sumida tras tres trimestres consecutivos en números rojos.

Los datos de hoy se colocan por encima del 4,4% pronosticado por la mediana de expertos de Bloomberg, y no consta una expansión mayor en la serie histórica que se remonta hasta 1980. Japón deja atrás una mala racha también histórica iniciada a finales de 2019, cuando una subida del IVA provocó una caída del 1,6%, y ratificada después con el -0,9% registrado de enero de marzo de 2020. En el segundo trimestre el PIB perdió un 7,8%, su mayor desplome en siete décadas, a causa de los daños infligidos por la covid-19.

Sin embargo, el virus todavía amenaza la marcha económica del país, que brega ya con su tercera oleada. Las autoridades detectaron el domingo 1.440 contagios, lo que supone el sexto día consecutivo con más de un millar de positivos diarios. Hasta ahora, Japón ha logrado mantener el total de casos por debajo de los 130.000 —diez veces menos que España con una población tres veces mayor—.

Desde que levantara el estado de emergencia el pasado mes de mayo, el Gobierno nipón ha buscado el equilibrio entre limitar la expansión de la pandemia y mantener la actividad económica. A pesar del reciente repunte, el primer ministro Yoshihide Suga ha asegurado que mantendrá en vigor la campaña de subsidios para fomentar el turismo interior y ha rechazado la posibilidad de declarar un nuevo estado de emergencia.

Suga, asimismo, ha llamado al Ejecutivo a diseñar un nuevo paquete de estímulos que podría estar valorado entre 10 y 15 billones de yenes (81.000 a 120.000 millones de euros). Este supondría el tercero tras dos previos, los cuales han movilizado un montante total de 234 billones de yenes (1,9 billones de euros), equiparable al 40% del PIB, uno de los programas más robustos del mundo.

Una de las bases de los buenos resultados de hoy ha sido la trayectoria ascendente del consumo privado, el cual representa más de la mitad de la economía japonesa. Este ámbito creció un 4,7% de julio a septiembre, recuperando una parte sustancial del 8,1% perdido durante el trimestre anterior a causa de las medidas contra la pandemia. Las actividades de ocio y la compraventa de automóviles ha sustentado esta progresión, según ha apuntado el Gabinete en su comunicado.

El segundo bastión ha sido el sector externo, impulsado gracias a un rebote del 7% en las exportaciones. La inversiones en bienes capital, en cambio, se dejaron un 3,4% en su segundo periodo consecutivo en negativo, lo que sugiere que la incertidumbre generada por el virus está lastrando el desempeño económico.

La evolución de la pandemia es la gran incógnita que marcará el futuro. “Aunque la tercera oleada de coronavirus que ya es una realidad supone un riesgo, nuestra previsión actual es que será contenida como la segunda, con mínimas restricciones a la actividad”, ha apuntado Tom Learmouth, economista de Capital Economics, en un informe compartido hoy tras la publicación de los datos oficiales. En su nota, la consultora prevé una caída del 5% este año y una recuperación del 3,5% al siguiente para el PIB nipón. Las perspectivas del Fondo Monetario Internacional, aunque en la misma línea, son ligeramente más pesimistas: -5,3% en 2020; 2,3% en 2021.