noviembre 12, 2020
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Logo de ING.DOMINIQUE FAGET / AFP

ING dejará de poder presumir de ser el banco sin comisiones. La entidad online ha remitido un aviso a sus clientes de que empezará a cobrarles por su cuenta de ahorros, la Cuenta Naranja, una comisión de 10 euros al mes (120 euros al año) si no tienen la nómina domiciliada y además el saldo depositado supera los 30.000 euros.

De esta forma, a partir del próximo mes de abril, los clientes de la Cuenta Naranja dejarán también de beneficiarse de la remuneración (0,01% TAE) con que les premian ahora salvo que domicilien sus nóminas o pensiones. Quedarán exentos de esta tarifa aquellos con saldos en la cuenta de ahorro inferiores a 30.000 euros, aunque no percibirán ese 0,01% TAE.

La nueva política de la entidad bancaria entrará en vigor en abril, forzada por la situación de tipos bajos, lo que supondrá un giro radical en un banco donde la remuneración del ahorro y la ausencia de comisiones han sido sus rasgos comerciales que le diferenciaba desde que entró en España en el año 1999.

En la carta remitida a los clientes, se justifica la nueva estrategia por el contexto económico actual: “Desde hace ya un tiempo, vivimos un momento económico inusual en el que los tipos de interés bajan sin descanso”. Y añade: “Tanto que llevan años situándose en negativo. Una situación que nos obliga a hacer algunos cambios en nuestra Cuenta Naranja”.

La Cuenta Naranja continuará igual y con las mismas ventajas, pero como “un producto exclusivo” para aquellos que tienen su nómina domiciliada o reciben ingresos periódicos en ella de pensiones, prestación por desempleo u otros ingresos, por al menos, 700 euros al mes.

Ahora bien, tales clientes mantendrán la remuneración actual del 0,01% TAE sobre el saldo en las imposiciones que guarden en la mencionada cuenta, “durante todo el tiempo” que mantengan los ingresos recurrentes en el banco. Para el resto, en cambio, desaparecerá “a partir del 1 de abril”.

La entidad asegura que la medida afectará apenas al 4% de los más de cuatro millones de clientes de ING en España, unos 171.000 clientes, cifra que puede reducirse si domicilian la nómina o unos ingresos mensuales de al menos 700 euros o si los ahorros depositados bajan de los 30.000 euros. La entidad se une así a la oleada de comisiones que la banca tradicional ha estado impulsando en varias de sus cuentas como el Santander, BBVA, CaixaBank o Bankia.