Fachada de la sede de Indra en Madrid.
Fachada de la sede de Indra en Madrid.Pablo Monge

Indra se reunió este martes con los representantes de la plantilla y planteó eliminar 1.036 puestos de trabajo en su filial Indra Soluciones Tecnológicas de la Información (ISTI). El objetivo sería, explican fuentes presentes en la reunión, elevar la competitividad de la empresa. Esta reducción de plantilla afectaría a casi el 8% de los más de 13.000 empleados de la esta empresa. En total, Indra tiene en España más de 28.000 trabajadores y unos 48.000 en todo el mundo.

Desde Indra explican que la necesidad de transformación de la plantilla de ISTI, que engloba su división de Tecnologías de la Información (TI), viene por la caída de los resultados, el descenso de la demanda de sus clientes y los cambios estructurales del negocio de la firma.

ISTI ha acumulado en los últimos dos ejercicios completos unas pérdidas de 45,5 millones (24,8 millones en 2018 y 20,7 millones en 2019). Además, en los primeros meses de este año no parece que la situación esté mejorando: los ingresos bajaron un 1,6% y el margen operativo del negocio se redujo un 67,2%. Esto ha reducido el resultado bruto de explotación en unas pérdidas de 67 millones frente a unos beneficios de 27 millones en el mismo semestre del año anterior.

La compañía tecnológica, que cuenta con participación estatal, explica que en el actual contexto económico nacional e internacional se están acelerando cambios estructurales en los sectores en los que ISTI tiene presencia. Eso ha provocado una bajada en su demanda.