Iberdrola y Fertiberia han firmado hoy una alianza que tendrá su primer desarrollo en la construcción de un complejo de hidrógeno verde para uso industrial en Puertollano (Ciudad Real) para el que han solicitado su inclusión en el Plan de recuperación europeo. La nueva instalación tiene previsto producir 800 megavatios (MW) y necesitará una inversión de 1.800 millones de euros en los próximos siete años. No obstante, estará operativo en apenas un año con una inversión inicial de 150 millones y podría completarse con un plan para multiplicar por 40 veces la capacidad de esta primera planta con el desarrollo de otros tres proyectos entre 2023 y 2027, en las plantas de Fertiberia de Puertollano (Ciudad Real) y Palos de la Frontera (Huelva).

Los 800 MW de producción de electrólisis, equivalentes al 20% del objetivo nacional (prevé la instalación de cuatro gigavatios 2030 dentro del plan europeo de alcanzar los 40 GW en ese periodo), lograría que alrededor del 25% del hidrógeno actualmente consumido en España no genere emisiones de CO2, evitando más de 400.000 toneladas. Además, se contribuiría al desarrollo de toda la cadena de valor, con la creación de casi 4.000 empleos cualificados (2.000 de ellos ya en 2023) a través de 500 proveedores locales.

El hidrógeno verde producido se usará en la fábrica de amoniaco de Fertiberia en Puertollano, planta que es ya una de las más eficientes de la Unión Europea con una capacidad de producción superior a las 200.000 toneladas/año. Fertiberia actualizará y modificará su planta para poder utilizar la producción del hidrógeno verde y, de esta forma, fabricar fertilizantes verdes. De esta forma, podrá reducir en más de un 10% las necesidades de gas natural en la planta y será la primera compañía europea del sector que desarrolla una experiencia a gran escala de generación de amoníaco verde.

Según la eléctrica, el complejo se convertirá en el mayor de hidrógeno verde para uso industrial en Europa. Estará integrado por una planta solar fotovoltaica de 100 MW, un sistema de baterías de ion-litio con una capacidad de almacenamiento de 20 MWh y uno de los mayores sistemas de producción de hidrógeno mediante electrólisis (20 MW). Su desarrollo y construcción generará 700 puestos de trabajo y, una vez operativo, evitará la emisión de 39.000 tCO₂ /año.

El proyecto es fruto de la colaboración privada y pública y sigue el trazado de Hoja de Ruta del hidrógeno verde del Gobierno, motivo por el que Iberdrola ha presentado ya la solicitud para que este primer proyecto acceda a las ayudas del fondo europeo Innovation Fund. En este sentido, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha expresado su deseo de que «reciba las ayudas nacionales y europeas necesarias para ponerlo en marcha y, así, posicionar a España y Europa como punta de lanza de una nueva tecnología esencial para la descarbonización, liderando el camino hacia su plena competitividad, ya que la inversión contribuirá a avanzar en la madurez tecnológica del hidrógeno verde y a convertirlo en una solución para la descarbonización eficiente a medio plazo, tanto de la industria que lo utiliza como materia prima, como para procesos difíciles de electrificar, como el transporte pesado, según explica la compañía eléctrica”.

Según Sánchez Galán, supone “un gran proyecto que puede hacer de nuestro país el primero con el 100% de producción de amoniaco para fertilizantes completamente verde”. El proyecto surge de una alianza, “que pone todas nuestras capacidades a disposición de este proceso de transformación sin precedentes”, ha apuntado. “Se trata de planes ambiciosos que pretenden poner a Europa a la vanguardia mundial en esta tecnología», ha añadido.

Javier Goñi, presidente de Fertiberia, ha explicado que la alianza con Iberdrola convierte a su empresa en “la primera firma del sector que alimenta sus grandes plantas con hidrógeno verde, gracias a fuentes renovables locales que suministrarán también nuestras necesidades de consumo eléctrico”. Este proyecto permite mostrar el camino al resto de operadores en el sentido de que requiere de empresas industriales dispuestas a afrontar la transformación de sus procesos de producción y de proveedores de equipos preparados para producir a gran escala las infraestructuras para la electrólisis.

Con este paso “estratégico y decisivo” se fabricarán fertilizantes con una elevada eficacia y eficiencia medioambiental, reduciendo emisiones de gases de efecto invernadero, tal como exige la futura Política Agraria Común. “Más del 50% de nuestros ingresos ya procede de productos de alto valor añadido, un porcentaje que en 2023 superará el 60%”, ha destacado Goñi, para quien el acuerdo con un campeón europeo de la energía como Iberdrola “colabora a impulsar la marca España como símbolo internacional de innovación y liderazgo tecnológico”.