noviembre 3, 2020
Una oficina de Ibercaja
Una oficina de IbercajaGetty Images

La caída de los beneficios de los bancos se acelera y con ella la necesidad de recortar gastos para recuperar rentabilidad. Este martes fue la dirección de Ibercaja la que informó a los sindicatos que ponía en marcha un expediente de regulación de empleo (ERE) que podría afectar a un máximo de 790 empleados —el 15% de la plantilla— y 220 oficinas —el 21% de la red—.

La dirección del banco adelantó que el objetivo es primar la voluntariedad y el factor de edad en las salidas. Este expediente llega después de que, ante la situación sanitaria, aplazasen otro ERE que estaban negociando y que, según la propuesta inicial de la dirección, iba a suponer la salida de 550 trabajadores y el cierre de 160 oficinas.

El banco ha pedido a los sindicatos que el periodo informal de consultas del ERE sea más reducido y que se limite a dos reuniones más, algo que CC OO en principio, aceptará. En la siguiente cita se mostrará la distribución geográfica de los cierres de oficinas y salidas de empleados. La dirección de Ibercaja señaló que las causas de este ERE son las mismas que antes del estado de alarma, aunque agravadas por la crisis del coronavirus.

Además de la falta de rentabilidad del sector, ahora hay tres factores más: la menor actividad económica y mayor morosidad; la prolongación de los tipos de interés negativos hasta 2025 (según algunos analistas incluso más allá, en 2032), y la digitalización de los clientes. Según la entidad, estos meses de pandemia este factor ha aumentado de manera considerable. El banco consideró que es un proceso “totalmente inevitable para abordar la competitividad”.