IAG, el grupo de aerolíneas al que pertenece Iberia, British Airways o Vueling, registró unas pérdidas operativas de unos 1.300 millones de euros en el tercer trimestre, frente a unos beneficios de 1.425 millones en el mismo periodo del año anterior, según ha informado la empresa en una nota de “resultados preliminares”. Como consecuencia de la pandemia, los ingresos del grupo se desplomaron un 83%, hasta 1.200 millones, frente a los casi 7.300 del tercer trimestre del año pasado. IAG anuncia, además, que con motivo del empeoramiento de la pandemia y el aumento de contagios en todo el mundo, no alcanzará los niveles de negocio que preveía para el cuarto trimestre. No obstante, asegura que su posición de liquidez es sólida.

En una nota firmada por Stephen Gunning, director financiero de IAG, el grupo dirigido por Luis Gallego informa de una caída de los ingresos totales de un 83%, “hasta 1.200 millones de euros aproximadamente”, lo que resulta en que el “resultado de las operaciones antes de partidas excepcionales fue una pérdida de 1.300 millones de euros aproximadamente”, un abismo frente a los 1.425 millones de beneficio operativo en el tercer trimestre del año pasado, precisamente el de mayor actividad para las aerolíneas.

También se desplomó, sigue la empresa, la capacidad de pasajeros, expresada en términos de asientos-kilómetros ofertados», que cayó un 78,6% en el trimestre, mientras que el tráfico de pasajeros (pasajeros-kilómetro transportados) disminuyó un 88%. Así, el coeficiente ocupación se redujo en 38,8 puntos hasta el 48,9%.

Tras este panorama, y con el empeoramiento de la pandemia en casi todo el mundo, IAG echa por tierra las previsiones de negocio que había anticipado para el cuarto trimestre. Recuerda que el 10 de septiembre, anunció una reducción de la capacidad de entre el 46% y el 60% para el cuarto trimestre “como resultado de la estabilización de las reservas tras la reintroducción de los requisitos de cuarentena por parte de varios gobiernos europeos”. Pero admite el grupo que “las reservas recientes no han evolucionado como se esperaba previamente” debido a las restricciones aplicadas por muchos gobiernos europeos para hacer frente a la segunda ola. Menciona IAG “confinamientos locales” o la “extensión de los requisitos de cuarentena a los viajeros por parte de un número creciente de países”.

Tampoco acaban de salir adelante iniciativas para sustituir a las cuarentenas, como los pasillos aéreos seguros entre regiones o las pruebas diagnósticas antes de los vuelos que ayuden a “aumentar la confianza del cliente en reservar y viajar”. Por ello, IAG prevé que la capacidad en el cuarto trimestre no sea superior al 30%, por lo que “el Grupo ya no espera alcanzar el punto de equilibrio en términos de flujos de efectivo netos de las actividades de explotación durante el cuarto trimestre de 2020”. Es decir, que seguirá perdiendo efectivo.

En todo caso, sostiene que sigue teniendo una “sólida” posición de liquidez, de 6.600 millones de euros aproximadamente, integrada por 5.000 millones en efectivo, equivalentes de efectivo y depósitos remunerados y 1.600 millones en “líneas de financiación generales y de aeronaves comprometidas y no utilizadas”. Además, a principios de octubre el “grupo recibió 2.740 millones de euros de ingresos brutos como resultado del aumento de capital, con lo que la liquidez total proforma sería de 9.300 millones de euros aproximadamente”.

Los resultados detallados del tercer trimestre se darán a conocer según lo previsto el 30 de octubre, acompañados de una presentación y una conferencia telefónica para analistas e inversores.