Hyrule Warriors: La era del cataclismo ya está disponible para Nintendo Switch. La secuela del título de Wii U que da nombre a esta nueva franquicia llega con el gran aliciente de volver a recorrer las vastas y apasionantes tierras de Hyrule, tal y como quedaron retratadas en el último The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Esa es su mayor baza, pero también su principal escollo.

Y es que The Legend of Zelda: Breath of the Wild marcó un antes y un después en un saga cuya aparición y desarrollo ya marcó un antes y un después, y ese es un hueco que no se puede rellenar con un mata mata como Hyrule Warriors: La era del cataclismo, por resultón que resulte, valga la redundancia. Y la crítica no lo está tratando nada mal, todo lo contrario.

Aceptamos pulpo, pues, si de amenizar la espera de la auténtica secuela de Breath of the Wild se trata. Es decir, aceptamos Hyrule Warriors: La era del cataclismo como lo que es, un vía de explotar el impacto que dejó el último The Legend of Zelda, a pesar de la frustración que le invade a uno al jugarlo sin poder disfrutar ni un ápice del verdadero valor de la franquicia en la que se basa.

Pero ya sabíamos de qué iba Hyrule Warriors e Hyrule Warriors: La era del cataclismo no es una excepción: el planteamiento del clásico Dynasty Warriors en el mundo de The Legend of Zelda: Breath of the Wild, con algo más de incentivos que el título original, pero con las mismas limitaciones de este.

En el primer grupo -el de los incentivos- destaca el poder descubrir más de la historia de The Legend of Zelda: Breath of the Wild, ya que todo discurre cien años antes de lo vivido ahí, parte de cual se cuenta a fragmentos a lo largo de la aventura; pasar -que no disfrutar- por lugares que ya no existían entonces; manejar a los Héroes, las Bestias Sagradas y otros personajes… Todo esto no está mal e Hyrule Warriors: La era del cataclismo lo adapta con bastante estilo.

Pero las limitaciones pesan mucho y estar en pleno campo de Hyrule con el único objetivo de ir de un punto a otro machacando el botón, ver una cinemática y repetir el proceso hasta el final del juego, dejan una sensación que, cabe insistir, no desaparecerá hasta que podamos hacer lo mismo -y mucho, mucho, mucho más- con el próximo The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Mientras tanto, Hyrule Warriors: La era del cataclismo sirve de bálsamo para los fans más inquietos.

Nintendo ofrece una prueba gratuita de Hyrule Warriors: La era del cataclismo con la que hacerse una idea de por dónde van los tiros con este juego, en el caso de que no lo conozcas. La versión completa cuesta los habituales 59,99 euros, aunque puedes encontrar si lo compras en soporte físico puedes ahorrarte hasta 10 euros. No hay magia en Hyrule Warriors: La era del cataclismo, pero sí entretenimiento para rato.