noviembre 11, 2020

Algunos expertos la llaman “tormenta perfecta”. Por un lado, las viviendas se han abaratado sensiblemente estos últimos meses, hasta tal punto que sus precios se situaban en agosto un 7,3% por debajo del importe medio del mismo período del año pasado, de acuerdo con las estadísticas notariales. Por el otro, las hipotecas nunca han sido tan económicas, por el efecto de un euríbor —el índice de referencia de las variables— en mínimos históricos. Si a ello se añade la habitual carrera de las entidades para mejorar sus resultados en el tramo final del año, captando clientes a través de préstamos hipotecarios con condiciones ventajosas, exacerbada esta vez por el intento de recuperar lo perdido en lo más duro de la pandemia, este momento resultará especialmente propicio para financiar la compra de una casa, según los profesionales que operan en este sector.

“La crisis que estamos atravesando hará que se mantengan durante un tiempo los tipos de interés bajos, dejando un panorama muy atractivo para todos los interesados en comprar una vivienda”, prevé el director general del comparador bancario iAhorro, Marcel Beyer. El euríbor cerró octubre en -0,466%, su tercer mínimo histórico consecutivo en lo que va de año, lo que redunda en una bajada de los tipos de interés que se aplican no solo en los préstamos variables, que dependen directamente de las variaciones de este índice, sino también en los fijos. Ello es así porque, para asegurarse más clientes, los bancos se han visto obligados a mejorar también la oferta de este producto, por lo que a menudo los tipos de interés fijos ya igualan los variables que se daban con anterioridad.

De esta forma, una hipoteca a un plazo de 30 años con un tipo de interés del 1,5% de por vida ya no es una quimera, y los márgenes para mejorar estas condiciones están prácticamente agotados. “Los precios ya están muy ajustados en la oferta de los bancos españoles y donde más se notará la persistencia de tipos bajos es en las hipotecas variables; en este ámbito, el descenso del euríbor podría provocar una bajada de tipos de hasta 25 puntos básicos”, augura la directora de marketing y publicidad de Evo Banco, Paz Comesaña.

Los expertos señalan también que, por lo general, los bancos están siendo menos exigentes que en el pasado en lo que a vinculaciones de productos asociados al préstamo se refiere. “Si el cliente desea obtener un precio mejor, se le ofrece la posibilidad de optar por la hipoteca bonificada tan solo domiciliando la nómina y contratando el seguro del hogar a través de la entidad”, subraya Comesaña, al referirse a su banco.

Trámites más ágiles

Todo ello hace que el mercado haya empezado este último trimestre “desbordado”, según el director de la intermediaria Tu Solución Hipotecaria, Ricardo Gulias. En sus palabras, “parece increíble que en plena pandemia, casi confinados y con muchos negocios cerrados, los consumidores estén lanzados”. No obstante, “quien tiene trabajo, espera no sufrir paro y mantiene su salario, está volcado en hallar una vivienda que cumpla sus expectativas”, añade.

Este comprador se encuentra ahora ante un mercado inmobiliario muy revuelto, ya que la tendencia alcista de los precios registrada en los últimos años se ha revertido, hasta llegar a una bajada del 0,4% en el tercer trimestre con respecto al mismo período del año pasado, según la tasadora Tinsa. Si la cuesta abajo de los precios se confirmara también en el cuarto trimestre, sería el primer descenso interanual en este período registrado en los últimos cinco años. De esta manera, “pese a la incertidumbre económica y ciertas regulaciones en zonas del país que paralizan el mercado de alquiler, se están produciendo buenas oportunidades de compra para aquellos que tienen una necesidad real de adquirir una vivienda”, opina el director general de la empresa de servicios para compañías inmobiliarias Tecnotramit, Vicenç Hernández.

Todos estos factores son llamados a colación por los expertos a la hora de explicar por qué este puede ser un momento muy apropiado para comprar vivienda a través de un crédito. Entre otras cosas, porque “la banca agiliza los trámites en el último trimestre del año para hacer balance y debido al interés que tiene en cerrar operaciones”, afirma Beyer. “Como no sabemos lo que va a pasar en 2021, asegurarse la hipoteca ahora que están baratas, sería una buena opción. Si continúa alargándose la pandemia, hay nuevos confinamientos y a su vez se produce una mayor tasa de desempleo, es probable que aumente la morosidad y los bancos pueden restringir el acceso a este tipo de préstamo”, destaca.

Valorar la coyuntura

En un momento de sobresaltos como este, lo que se queda sin variaciones con respecto al pasado es la eterna pregunta sobre qué tipo de hipoteca es mejor escoger, si la variable o la fija. “Si tus perspectivas financieras pueden soportar una eventual subida de los tipos de interés sin sufrimiento, o tienes la capacidad de amortizar una parte importante de la hipoteca en los primeros años, será más interesante una hipoteca variable”, resume Comesaña. “Pero, si prefieres tener una cuota fija y mantener tu cuadro de amortización, porque valoras la tranquilidad y lo que ahorres lo prefieres invertir en mejorar tu vivienda, viajar o los estudios de tus hijos, entre otras cosas, la hipoteca más adecuada es la fija”, agrega.

Más allá de esta duda, es importante también valorar las oportunidades que ofrece la coyuntura. “La economía se encuentra en una etapa frágil cuya evolución dependerá mucho del desarrollo de la pandemia, lo que, a su vez, repercutirá en las hipotecas”, destaca Beyer. “Por una parte sería recomendable aprovechar los bajos tipos de interés actuales y no perdernos oportunidades como las que nos ofrece ahora el mercado, pero, por la otra, también es posible que los precios sigan bajando”, se cuestiona el director general de iAhorro.

Por ello, cada usuario debería preguntarse en qué momento concreto se encuentra. “Los consumidores que estén en una buena situación económica y no se vean afectados por la crisis, pueden aprovechar el decremento de los precios de la vivienda y la bajada de los tipos de interés en las hipotecas, porque encontrarán condiciones favorables por parte de las entidades de crédito”, asegura el vicepresidente del Consejo General de los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad inmobiliaria (COAPI), Cayetano Rengel. “No será así para los que tengan un perfil más delicado económicamente”, añade. Estos podrían “esperar un poco, porque la vivienda va a bajar más”. ¿El riesgo? “Que mañana ese activo ya no esté en el mercado”, contesta Hernández, quien, para sortear lo que denomina la “trampa del precio”, aconseja “tener claros los condicionantes presentes más que sopesar hipotéticas posibilidades futuras”.