Un avión de Air Europa despegando el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, el pasado febrero.
Un avión de Air Europa despegando el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, el pasado febrero.

El grupo turístico Globalia, al que pertenecen Air Europa y Halcón Viajes, baraja diferentes opciones para acogerse al fondo de rescate aprobado por el Consejo de Ministros la semana pasada, lo que le permitiría reforzar su solvencia tras el impacto de la crisis sanitaria. Este fondo, dotado con hasta 10.000 millones de euros, permitiría canalizar ayudas a las compañías de los sectores más afectados como el turismo y sus adyacentes.

La firma turística, propietaria también de la cadena de hoteles Be Live, está valorando las necesidades urgentes que tiene para poder buscar las fórmulas más convenientes, según fuentes consultadas. Entre ellas, figura un acceso a líneas de financiación con más facilidades por parte del Instituto de Crédito Oficial (ICO) o la concesión de un préstamo participativo, pero se descarta la entrada directa de capital estatal, según esas fuentes, que aseguran que no se está en negociaciones con el Gobierno, tal como adelantó El Confidencial.

La compra de deuda o de cualquier otro instrumento convertible en capital son algunas de las opciones que el propio fondo de rescate se da para actuar, siempre que una compañía viable lo solicite, informa Efe. Solo en el hipotético caso de que la ayuda no fuera devuelta, se permitiría que el Estado entrara en su accionariado.

Una situación delicada

Globalia, como otras empresas del sector, se encuentra en una situación muy delicada como consecuencia del parón en la actividad turística durante los meses de la pandemia. El propio presidente del grupo, Juan José Hidalgo, advirtió recientemente en su intervención en las jornadas organizadas por la patronal CEOE de que, sin ayudas, el sector iba “a durar un telediario”. El veterano empresario salmantino pidió públicamente el respaldo del Ejecutivo.

La epidemia de coronavirus ha afectado especialmente a las aerolíneas y al sector turístico, lo que ha llevado a la mayoría de las compañías a actuar. En el caso de Globalia, Air Europa presentó desde marzo un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) para el 90 % de su plantilla hasta final de verano y firmó un préstamo sindicado con el apoyo del Estado.

Asimismo, la crisis se ha producido en el peor momento imaginado por los responsables del grupo, que el pasado noviembre habían alcanzado un acuerdo para la compra por parte de Iberia por 1.000 millones de euros. El pacto está pendiente del análisis de las autoridades de la Competencia de Bruselas, aunque tras el impacto económico de la covid-19 la cantidad acordada deberá revisarse a la baja entre las dos partes. Estas han retomado las negociaciones, cuyo desarrollo está pendiente de la evolución del negocio tras la vuelta de los aviones a la actividad, sin descartarse la posibilidad de ruptura.

Las ayudas que pudiera recibir Air Europa irían por una vía paralela a la de dicha negociación con Iberia, que también ha reconocido la necesidad de aumentar la financiación con mejores avales del ICO. Esta aerolínea, integrada en el grupo hispanobritánico IAG, cuenta con un colchón de unos 2.000 millones de euros para aguantar, pero la merma de ingresos afecta día a día a la compañía, lo que podría llevar a valorar otro tipo de ayudas.