septiembre 29, 2020
Una operaria en la planta de Ford en Almussafes.
Una operaria en la planta de Ford en Almussafes.Mònica Torres

Ford fabricará en la planta de Almussafes (Valencia) un nuevo motor para el mercado norteamericano, el DGI 2.0, desde el próximo verano hasta finales de 2023 mientras se reestructuran las factorías americanas destinadas a producirlo, según ha informado UGT y ha confirmado la compañía. “No es una solución definitiva para el futuro de la fábrica pero es una buena noticia porque el aumento de la producción a partir de septiembre de 2021 dará estabilidad a la planta valenciana y mantendrá la carga de trabajo, al menos hasta finales de 2023”, ha valorado el sindicato.

La compañía mantendrá también íntegra la producción del modelo Transit Connect en la planta valenciana hasta finales de 2023. La multinacional del automóvil Ford había anunciado que a partir de 2021 la producción de alrededor de 41.000 unidades de su furgoneta Transit Connect en la factoría valenciana de Almussafes se trasladaría a México. La planta española continuará con la producción de otras 69.000 unidades de la conocida furgoneta para el mercado europeo. Una asignación que “permite ganar tiempo y sitúa a la planta de Valencia como referencia si finalmente Ford decide fabricar motores híbridos en Europa”, asegura la organización sindical.

Carlos Faubel, delegado de UGT en Almussafes y presidente del comité de empresa, considera la asignación del nuevo motor “una posible puerta de entrada de otras asignaciones mayores” que garanticen la carga de trabajo y el empleo en la factoría valenciana.

La decisión de la compañía automovilística en octubre de 2019 de adjudicar la nueva generación de motores EcoBoost ―la versión actual se fabrica en la planta valenciana― a factorías norteamericanas en 2021, creó mucha incertidumbre en los sindicatos en torno al mantenimiento del empleo en la planta española.

El comité de empresa europeo de Ford reclamó, tras conocerse los recortes de producción, que se considerase a la factoría española candidata a fabricar los actuales y futuros motores híbridos dirigidos al mercado europeo para así garantizar el mantenimiento de unos 900 empleos en la sección de motores de Almussafes.

En enero de este año, Ford España desveló que inyectará en la planta valenciana 42 millones de euros para apoyar la electrificación de varios de los modelos que salen de la cadena de montaje de la planta valenciana. En concreto, se invertirán ocho millones para fabricar la versión híbrida de sus monovolúmenes S-Max y Galaxy, otros 10 millones serán para las versiones híbridas del Ford Kuga ―que ha comenzado a fabricarse en el centro valenciano―, y los restantes 24 millones de euros servirán para poner en marcha dos líneas de ensamblaje de baterías para vehículos electrificados a partir de septiembre.