El Pacto de Toledo ha dado este viernes un paso decisivo para cerrar sus recomendaciones para la próxima reforma de pensiones. Los portavoces de la comisión parlamentaria han cerrado un borrador que deberá ser ratificado el próximo martes por el pleno de la comisión. Bastantes grupos habrían adelantado ya su posición positiva, entre ellos lógicamente el PSOE. Otros, en cambio, se guardan su posición hasta la reunión del martes.

El elemento central de esta edición, la cuarta. de recomendaciones del Pacto de Toledo propone dar un paso más significativo en lo que se llama separación de fuentes de financiación, la idea de que las cotizaciones se centren cada vez más en financiar solo las pensiones de jubilación, invalidez y viudedad. De esta forma, propondría que gastos que ahora asume la Seguridad Social -como las prestaciones de paternidad/maternidad, el complemento en las pensiones de jubilación de las mujeres que han sido madres o los descuentos en cotizaciones para impulsar el empleo (tarifas planas)- se paguen con impuestos. Los cálculos que ha desgranado el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, en sus comparecencias ante esta comisión elevan la cifra de estos gastos impropios a 23.000 millones de euros. Según el Plan Presupuestario remitido a Bruselas, ya en 2021 el Gobierno pretendería empezar a dar pasos en esta dirección.

Otro elemento central sería la revalorización anual de las pensiones y el mantenimiento del poder adquisitivo. Esa fue la única recomendación pactada –en otoño de 2018- y conocida hasta ahora. La redacción acordada entonces tenía una gran dosis de ambigüedad sobre el mecanismo para garantizar el poder adquisitivo de los pensiones, que los conocedores de los últimos textos afirman se habría despejado en favor del referente del IPC.

Hay otros elementos clásicos del Pacto de Toledo, como el que habla de reforzar el principio de contributividad, entendido como la existencia de una relación equilibrada entre el importe de la prestación reconocida y el esfuerzo de cotización previamente realizado por cada trabajador. En cambio, por primera vez hay una recomendación sobre Juventud y Seguridad Social.