Viajeros en la Terminal 4 del aeropuerto de Madrid-Barajas, a principios de octubre.
Viajeros en la Terminal 4 del aeropuerto de Madrid-Barajas, a principios de octubre.VICTOR SAINZ

La crisis sanitaria y las restricciones a la movilidad han llevado a Aena registrar unas pérdidas de 107,6 millones de euros en los nueve primeros meses de 2020, según ha informado este miércoles el grupo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Pese a la mala marcha en la primera mitad del año, el gestor aeroportuario español —de capital público-privado— logró enderecar parcialmente los números rojos en el tercer trimestre gracias a la adaptación de sus costes a un entorno que ha dado un giro de 180 grados desde la llegada del virus: entre enero y septiembre del año pasado, Aena se había anotado unas ganancias de 1.114 millones. El panorama ha cambiado por completo y la junta de accionistas de la empresa ratificará mañana la suspensión del dividendo en 2019.

El número de pasajeros de la red se redujo un 69,7% en España en los nueve primeros meses, hasta los 64,9 millones. Si se contabilizan los datos del aeropuerto de Luton (Londres) y de los seis aeropuertos de Aena Brasil cuya gestión asumió en marzo pasado, la cifra de pasajeros asciende a 74,6 millones, un 68,7% menos que en el mismo periodo de 2019. El descenso del tráfico comenzó en marzo, con la llegada del coronavirus a Europa y el posterior inicio del estado de alarma y se agudizó en primavera, con caídas de hasta el 99%. “Con el fin del estado de alarma a finales de junio y la apertura de fronteras UE-Schengen, el tráfico se fue recuperando durante el verano, si bien volvió a caer desde mediados de agosto con la segunda ola de la Covid-19, las restricciones a la movilidad y las cuarentenas impuestas y medidas aplicadas por diversos países”, subraya la dirección de Aena en un comunicado.

En España, el volumen de pasajeros acentuó su caída hasta los 64,8 millones, casi el 70% menos. En Luton el descenso fue del 64,8 % y en los aeropuertos brasileños, del 52,7%. En los nueve primeros meses, más de la mitad del tráfico (50,5%) procedió de turistas europeos, especialmente británicos (22,7%) y alemanes (18,2%), mientras que el 42,1% correspondió a movimientos internos.

Para tratar de revivir el negocio en el momento más crítico de siempre para la industria aérea, Aena ha aprobado un nuevo incentivo extraordinario de recuperación de operaciones que se aplicará entre el 1 de noviembre y el 31 de marzo y que por el que las compañías recibirán un reembolso en la tarifa media mensual de aterrizaje equivalente al porcentaje de recuperación, independientemente del número de pasajeros que transporten. Y es que el gestor aeroportuario reconoce que a corto plazo no se observan signos de recuperación en plena segunda oleada de contagios en Europa: “en las actuales circunstancias no es posible anticipar en que momento se iniciará la recuperación”.

Los ingresos totales consolidados de Aena ascendieron a 1.733,4 millones de euros hasta septiembre, prácticamente la mitad (un 49,7% menos) que en el mismo periodo del año anterior. La mayor parte de esta caída es achacable a la reducción del tráfico, que provocó un recorte de la facturación aeroportuaria del 63,6%, hasta los 811,6 millones de euros, mientras que los ingresos comerciales bajaron un 19,3%, hasta los 771 millones. Para capear el temporal, entre el segundo y el tercer trimestre del año la compañía alcanzó unos ahorros de 284 millones.

La generación de caja se redujo en un 83% hasta los 321,8 millones. La suma de tesorería y facilidades crediticias asciende a 2.441 millones, a las que se añade la posibilidad de acometer nuevas emisiones a través de un programa del que aún se encuentran disponibles 845 millones. La deuda financiera neta aumentó, por su parte, un 0,4% hasta los 6.704 millones.