El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; y el vicepresidente segundo Pablo Iglesias.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; y el vicepresidente segundo Pablo Iglesias.EUROPA PRESS/E. Parra. POOL / Europa Press

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, han presentado este martes las claves de los Presupuestos Generales del Estado de 2021, los más expansivos de la historia, antes de la celebración del Consejo de Ministros. Las nuevas cuentas recogerán varias de las medidas fiscales -aunque más suaves- que estaban sobre la mesa antes de la llegada de la pandemia. Según ha anunciado Iglesias, habrá un incremento en el impuesto de sociedades para grandes grupos empresariales, “reduciendo las deducciones de filiales en el extranjero”, una subida de dos puntos en el IRPF de las rentas por encima de 300.000 euros (y tres puntos para las rentas de capital de más de 200.000) y un alza de un punto en el impuesto sobre los patrimonios de más de 10 millones, entre otras medidas.

El acto tiene lugar después de que este lunes por la tarde los dos socios del Ejecutivo llegaran a un acuerdo de última hora para salvar los escollos de la negociación. El proyecto de Prepuestos, que recogerá unos ingresos y gastos récord, será después aprobado en el Consejo de Ministros y empezará su recorrido parlamentario.

De aprobarse por las Cortes, un trámite que suele demorarse unos tres meses, estas cuentas, marcadas por la pandemia, serán las primeras que entren en vigor desde 2018 y las más expansivas de la historia. El Plan Presupuestario que el Gobierno envió a Bruselas, que esboza las líneas claves de las futuras cuentas, fija un techo de gasto de 196.097 millones de euros. Esta cifra es la más alta de la historia y un 53,7% superior al límite aprobado antes de que estallara la pandemia, gracias a la incorporación del primer tramo del fondo europeo previsto para 2021, de más de 27.000 millones.

El documento remitido hace dos semanas recoge una caída del PIB para este año del 11,2%, que será en parte compensada con el fuerte rebote del 7,2% previsto para el año que viene. Si se cumplen las estimaciones el Ejecutivo, ese avance podría aumentar en más de dos puntos, hasta el 9,8%, gracias al efecto multiplicador de las ayudas europeas. Este cuadro macro elaborado por el Gobierno, que ya de por sí había sido considerado optimista por organismos como la Autoridad Fiscal (Airef), va sin embargo perdiendo consistencia a medida que avanzan los contagios y se adoptan nuevas restricciones a la actividad y a los movimientos.

Tras la aprobación en el Consejo de Ministros, los Presupuestos tendrán que empezar su tramitación parlamentaria. Su aprobación en las Cortes, que no llegaría antes de mediados de enero, dará carpetazo definitivo a los Presupuestos de Mariano Rajoy de 2018 que siguen en vigor.

Impuestos

Tanto el presidente Sánchez como la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, habían asegurado que aplazarían la “profunda reforma fiscal” que tenían sobre la mesa antes de que estallara la pandemia y que solo habría ajustes en el marco impositivo. El Plan Presupuestario enviado a Bruselas, entre nuevas figuras fiscales y cambios en las ya existentes recoge unos ingresos adicionales de casi 7.000 millones (incluida la nueva ley sobre el fraude fiscal) el año que viene.

El documento contempla una subida del IVA del 10% al 21% a las bebidas azucaradas, la entrada en vigor a inicio de año de las tasas Google y Tobin, un nuevo impuesto al plástico (que ya había sido presentado en primavera), un aumento de la fiscalidad verde y la nueva ley sobre el fraude fiscal. Recoge además otras medidas sin detallar: un incremento genérico de los impuestos directos ―que Iglesias ha detallado que se trata de un aumento en el IRPF de las rentas altas, patrimonio y ajustes en el impuesto de sociedades―, con un impacto de 2.548 millones en los próximos dos años, y otra en los indirectos, con 1.724 millones.

El Gobierno confía que estas medidas fiscales brinden 6.847 millones de euros en 2021, a las que hay que sumar el aumento de ingresos provocado por la reactivación económica y la expansión del PIB. En total, entre medidas fiscales y mejora de la actividad, el Gobierno confía en un incremento adicional de los ingresos de 33.447 millones para el año que viene.

También habrá medidas por el lado del gasto. Además de las ya aprobadas, como el ingreso mínimo vital, el Gobierno introducirá en las nuevas cuentas una subida del 0,9% de las pensiones. Esta medida ya estaba presente en el Plan Presupuestario enviado a Bruselas. Por otro lado, anunció el lunes que también se recogerá un incremento en el mismo porcentaje del sueldo de los funcionarios, un punto que ha causado conflicto entre los dos socios de Gobierno hasta el último momento.

En total, el Ejecutivo estima que el conjunto de ingresos públicos escale hasta los 493.000 millones de euros, y los gastos hasta los 588.000 millones.