Una de las piedras angulares de la reforma de pensiones que prepara el Gobierno es lograr que los trabajadores se retiren más tarde sin elevar la edad legal de jubilación. Para eso prevé aumentar los incentivos que ofrece el sistema de pensiones a quien decide trabajar más allá de ese horizonte voluntariamente. ¿Cómo hacerlo? Entre las opciones que baraja el departamento que dirige José Luis Escrivá está la posibilidad de dar una cantidad a tanto alzado a quien demore su jubilación y trabaje después de haber cumplido esos 65 o 67 años, apuntan a EL PAÍS fuentes del Ejecutivo.

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