noviembre 10, 2020
Una camarera de un bar de Sevilla, sirve una cerveza este martes.
Una camarera de un bar de Sevilla, sirve una cerveza este martes.PACO PUENTES / EL PAÍS

La reforma de las políticas activas de empleo que baraja el Gobierno de coalición tiene como finalidad mejorar las opciones de entrada y mantenimiento en el mercado laboral de los colectivos más necesitados de apoyo, entre los que se encuentran las mujeres, los jóvenes, los mayores de 45 años y los parados de larga duración. Son ellos quienes concentran el espíritu de una serie de medidas que serán abordadas este martes en la reunión programada por los agentes sociales y el Ministerio de Trabajo. Todas estas nuevas fórmulas se financiarán de acuerdo a lo establecido en los Presupuestos Generales del Estado y a partir de los distintos créditos de los que se beneficiará el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

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Las líneas maestras del borrador, adelantadas por la Cadena SER, y a las que ha tenido acceso EL PAÍS, detallan una batería de medidas que tienen como finalidad garantizar un empleo de calidad para aquellos recién llegados al mercado laboral, como es el caso de los jóvenes. A ellos se les deberá realizar un contrato laboral adecuado a sus características (prácticas, formación o el que represente más fielmente la actividad a desempeñar) cuando se encuentren inmersos en programas de formación y empleo que reciban aportación pública. Del mismo modo, el borrador contempla una serie de ayudas económicas para las empresas que decidan apostar por el regreso a España de todos aquellos trabajadores que se trasladaron al extranjero, con distintas subvenciones que abarcan desde los gastos de desplazamiento, hasta la realización de contratos o la promulgación de distintos proyectos de emprendimiento.

Toda esta nueva estructura de ayudas parte de la unificación de distintas normativas en un mismo marco de mínimos que tendrá aplicación en todo el Estado, y que después las comunidades autónomas podrán adecuar atendiendo a las particularidades de su territorio. Se pretende con esta simplificación mejorar la seguridad jurídica y la calidad normativa en la regulación de las políticas activas de empleo, una de las reivindicaciones principales de los agentes sociales.

50% de mujeres

Otra de las medidas sobre la que se centrará esta reforma tiene que ver con garantizar la presencia del 50% de mujeres en los programas de mejora de la empleabilidad que estén financiados con los servicios públicos. La promoción del empleo para las mujeres es otro de los ejes sobre los que pivota la reforma, que busca continuar con las distintas políticas implementadas en los últimos años dirigidas a alcanzar igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. La inserción laboral de aquellas que hayan sido víctimas de la violencia de género también está contemplada en los distintos programas que conforman el nuevo texto.

Las personas mayores de 45 años también concentrarán el núcleo de otra batería de ayudas repartidas en distintos artículos del texto. En ellos se establecerán mecanismos para evitar que resulten discriminados por razón de edad, y serán configurados como colectivo prioritario de las medidas y acciones recogidas en los distintos programas comunes.

Teniendo en cuenta el cambio de paradigma sobrevenido por la pandemia en cuanto a las nuevas modalidades de trabajo y de jornada, el nuevo reglamento también recoge ayudas para todas aquellas empresas que fomenten la conciliación. Se especifican ayudas de hasta 9.000 euros para aquellas que lo fomenten, del mismo modo que quienes contraten a personas desempleadas para el cuidado de menores de tres años o de familiares dependientes recibirán también bonificaciones en la cotización de la Seguridad Social.