septiembre 18, 2020
Establecimiento de El Corte Inglés en Tarragona.
Establecimiento de El Corte Inglés en Tarragona.

El Corte Inglés registró unas pérdidas de 510 millones de euros en su primer trimestre de su ejercicio fiscal 2020, debido al impacto de la pandemia de coronavirus, que le obligó a cerrar todos sus puntos de venta a excepción de los supermercados y los espacios de alimentación de los centros comerciales. El cierre impactó en las ventas, que se redujeron prácticamente a la mitad, si bien la parte de retail, la más importante para la empresa, mantuvo el 59% de los ingresos por el crecimiento de un 25% de las ventas de alimentación y por el tirón del canal, que multiplicó por cinco sus ingresos, ayudaron a mantener el 59% restante de los ingresos, que remontaron hasta casi el 90% de las cifras del año pasado en el segundo trimestre. La empresa planea realizar una nueva emisión de bonos por 600 millones de euros.

Según explica la cadena de grandes almacenes que preside Marta Álvarez en una presentación para inversores con motivo de la emisión de bonos, en los números rojos se incluye una previsión de 338 millones para hacer frente al impacto de la pandemia, por lo que las pérdidas reales se reducirían a 172 millones. En el segundo trimestre, adelanta la empresa, las cuentas han vuelto a registrar un resultado operativo (ebitda) positivo, tras recuperar cerca del 90% de las ventas. Eso a pesar de que la agencia de viajes se está viendo lastrada por la práctica inexistencia de turismo internacional en España, según señalan fuentes de la cadena.

Entre el 1 de marzo y el 31 de mayo, el primer cuarto del ejercicio fiscal, las cifra de ingresos fue de 1.672 millones de euros, un 49,4% inferior al mismo periodo del año anterior. En esa cifra se incluye las ventas en retail (alimentación, moda y hogar) y las de no retail (seguros y viajes). El hecho de que se mantuvieran abiertos durante el confinamiento los supermercados del grupo hizo que la venta de alimentación se disparase un 25%, hasta 759 millones, lo que compensó la caída del resto del retail, que pasó de 2.098 millones a 925. Así, la caída media de venta se quedó en el 39%.

También ayudó a mantener los ingresos el crecimiento de la venta online, que registró un aumento del 432%, según los cálculos de la cadena. Un crecimiento, aseguran, muy por encima del registrado en el mercado en general, que calculan en el 185%. En gran consumo (alimentación, droguería y perfumería), según las cifras presentadas a los inversores, entre el 15 de marzo y el 15 de mayo, El Corte Inglés pasó de tener una cuota de mercado online del 14% en 2019 a un 26% en el mismo periodo de 2020, lo que convierte a la empresa en líder en este segmento de la venta online. También ganó cuota de mercado en electrodomésticos, electrónica y vídeojuegos.

En cambio, en la división de no retail, la agencia de viajes castigó con fuerza las cuentas. Pasó de ingresar 690 millones en el primer cuarto de 2019 a apenas 94. De poco sirvió que los seguros aumentasen ventas de 53 a 57 millones. Las ventas de esta división caen un 77%.

En la presentación para los inversores, la cadena adelanta, no obstante, que en el segundo trimestre, con la desescalada, las ventas se recuperan con fuerza, salvo, obviamente, en la parte de viajes. Fuentes de El Corte Inglés afirman que las ventas en alimentación, moda y hogar se han recuperado al 92% en junio y al 84% en julio, de nuevo impulsadas por el crecimiento de la parte de alimentación, que compensa en parte el peor desempeño del textil y hogar. Así, señalan que el segundo trimestre ya registrará un resultado operativo positivo. “Estos datos nos animan mucho” de cara al otoño, afirman fuentes de la cadena.

La empresa cuenta, además, con un colchón de liquidez de cerca de 2.200 millones de euros, entre 683 millones en caja y 1.506 en facilidades de crédito. En abril, en pleno confinamiento, reforzó su liquidez con una línea de crédito de 1.311 millones concedida por un grupo de 14 entidades financieras y avalada por el ICO. La deuda financiera del grupo es de 3.266 millones a cierre de agosto, después de alcanzar casi 4.000 millones en el primer trimestre.