noviembre 16, 2020

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha valorado la posibilidad de que pueda haber una vacuna contra la covid-19 a principios de año, pero ha avisado de que sus efectos sobre la actividad “tardarían en percibirse”. Durante la intervención del gobernador en la Conferencia anual de la Asociación de Mercados Financieros, Hernández de Cos ha señalado que, de confirmarse la vacuna, debería servir para mejorar la confianza y eliminar los escenarios económicos más negativos derivados de la peor evolución actual de la pandemia.

El gobernador del organismo ha reiterado que la llegada de la vacuna no impactaría positivamente en la actividad del cuarto trimestre de 2020 o del primero del 2021, cuyas previsiones el Banco de España podría revisar a la baja en diciembre. “Las noticias sobre la segunda ola afectarán negativamente al cuarto trimestre del año y probablemente al primero del año que viene, por lo que podría haber una revisión a la baja”, ha destacado, tras insistir en que esta crisis tiene visos de ser “significativamente persistente”.

Ha añadido que una vacuna garantizaría, por otra parte, la temporalidad de una expansión fiscal cuyo peligro es que se prolongue durante demasiado tiempo y hacer que existan empresas zombis ―que solo persisten con ayudas del Estado―, por lo que ha abogado por encontrar un equilibrio para seguir con políticas de gasto dirigidas a empresas viables pero “no en exceso”.

Hernández de Cos ha dicho que, al igual que sucedió con la primera ola de la pandemia, esta segunda también impactará de forma heterogénea en países y sectores, y ha afirmado que la política económica y monetaria debe adaptarse de nuevo. En este sentido, mientras cree que el Banco Central Europeo (BCE) debe continuar reforzando el programa de compras de emergencia y el plan de refinanciación a plazos más largos, la política económica debe centrarse en salvar las empresas viables.

“Existe claramente el riesgo de que el problema de liquidez de las empresas se convierta en un problema de solvencia, y por eso insistimos en la reestructuración de las deudas”, ha afirmado tras explicar que las empresas se enfrentan a la segunda ola con un endeudamiento más elevado y unas perspectivas de demanda que siguen siendo bajas.

Hernández de Cos es partidario de cambios en la ley concursal como la extensión de la moratoria del procedimiento y ha dicho que se podría “permitir morir a empresas” que estructuralmente son inviables. Sobre las fusiones bancarias transnacionales, ha señalado que “sería muy importante” que se produjeran porque hay una sobrecapacidad en el sector bancario europeo y ha considerado que la principal dificultad que afrontan es la falta de sinergias para reducir costes, ya que las entidades operan en países diferentes.

En cuanto a la revisión de la estrategia del BCE sobre su actual objetivo de mantener un nivel de inflación a medio plazo, el gobernador ha señalado que el objetivo que ahora está en el entorno del 2% debe reformularse para que sea claro y ha apostado por que los nuevos instrumentos que garantizan operaciones de liquidez a los bancos pasen a ser convencionales.