noviembre 13, 2020
Visitantes con mascarilla en un parque Disney en Florida en julio.
Visitantes con mascarilla en un parque Disney en Florida en julio.Joe Burbank / AP

El conglomerado del entretenimiento Disney registró unas pérdidas de 2.864 millones de dólares (2.424 millones de euros) en su ejercicio fiscal, finalizado el 3 de octubre, un abismo frente a los beneficios de más de 9.000 millones de euros del ejercicio anterior. La pandemia ha pasado factura a la compañía estadounidense, sobre todo a su división de parques de atracciones, por lo que globalmente ha ingresado un 6% menos, hasta quedarse en 65.388 millones de dólares (55.347 millones de euros). El impulso del negocio televisivo, que ha crecido un 14%, no fue suficiente para compensar la caída en los otros segmentos.

Según ha comunicado la empresa, “los resultados del trimestre y del año fiscal resultaron impactados negativamente por el nuevo coronavirus (covid-19). El impacto más significativo se produjo en [la división de] Parques, Experiencias y Productos (tiendas), en la que, desde el segundo trimestre del año fiscal, nuestros parques y resorts han estado cerrados u operando a una capacidad significativamente reducida, nuestros cruceros han sido suspendidos desde finales del segundo trimestre y las tiendas estuvieron cerradas una parte significativa del año”. En concreto, los ingresos de la división de parques de atracciones cayeron un 37%, hasta 13.967 millones de euros, mientras que el negocio cinematográfico cayó un 13%, hasta 8.156 millones.

También los estrenos de cine se han visto muy afectados por la pandemia. También se han cancelado o acortado lanzamientos y representaciones teatrales (musicales) y se han visto afectadas “las ventas publicitarias” en varias unidades de negocio. “Desde marzo, hemos experimentado disrupciones importantes en la producción y disponibilidad de contenidos, incluyendo el cambio de programación de importantes eventos deportivos del tercer al cuarto trimestre e incluso al ejercicio 2021, así como la suspensión de la mayoría de producciones de películas y programas de televisión desde el segundo trimestre, aunque algunas se han retomado en el cuarto”, señala la empresa, que añade que ha tenido que hacer frente, y tendrá que seguir haciéndolo, a costes adicionales para cumplir las normas oficiales sobre seguridad para los empleados y clientes, costes que cifra en 1.000 millones de dólares para 2021.

En un año en el que millones de personas han tenido que permanecer en sus casas mucho tiempo, la buena noticia ha venido del negocio de la televisión. Especialmente bien ha funcionado la parte de suscripciones. Un año después del estreno de Disney+, la plataforma de pago para los contenidos de Disney, ya tiene 73,7 millones de abonados en todo el mundo, que se suman a los 10,3 de ESPN+ y 36,6 de Hulu. Así, el negocio de suscripciones se dispara un 81%, hasta 14.361 millones de euros. “El verdadero rayo de luz ha sido nuestro negocio direct-to-consumer (directo al consumidor, las plataformas televisivas), que es clave para el futuro de nuestra compañía”, ha señalado Bob Chapek, consejero delegado de The Walt Disney Company, que afirma que la cifra de suscriptores de Disney+ “supera de lejos” las expectativas de la empresa para el primer año.

El de negocio de canales de televisión (Media Networks) crece un 14%, hasta 24.036 millones de euros. En este caso, la unidad de negocio se vio afectada por una caída de los ingresos publicitarios y mientras que se ahorró algunos costes por la reprogramación de eventos deportivos (NBA o la liga de beisbol), debido a su aplazamiento, incluso hasta 2021, o su cancelación por la pandemia.