noviembre 6, 2020

Han pasado ya unos meses desde que la Crew Dragon, la primera nave tripulada de Space X, culminara su fase de pruebas con el vuelo Demo-2, su exitosa misión tripulada de ida y vuelta a la Estación Espacial Internacional. Un hito por múltiples razones, como que fue la primera misión tripulada llevada a cabo por una empresa privada, y porque devolvió a Estados Unidos la capacidad de realizar lanzamientos tripulados al espacio desde territorio nacional.

Tras los dos meses transcurridos entre su lanzamiento y su regreso a casa, la Crew Dragon, ya fuera de la fase de pruebas, quedó a la espera de su primera misión que, en principio, tendría que haberse llevado a cabo el 23 de octubre. Sin embargo, y por diversas razones, principalmente la identificación de un problema que se produjo en otro lanzamiento de la compañía y que podría afectar a la Crew Dragon, y tras plantear otras fechas, finalmente la nave volverá a surcar el espacio el próximo 15 de noviembre. Su destino será, de nuevo, la Estación Espacial Internacional, pero en esta ocasión contará con el doble de tripulantes, cuatro.

Ayer, finalmente, se produjo el lanzamiento de Space X (no tripulado) con el que se quería comprobar que se habían subsanado las anomalías detectadas anteriormente, un fallo que provocó que los motores de la Falcon 9, que iba a poner en órbita un nuevo satélite de la red GPS, se activaran antes de lo debido. Tras analizar el incidente, la compañía optó por posponer todos sus lanzamientos hasta haber realizado todas las comprobaciones pertinentes.

Así, con la misión del Falcon 9 realizada correctamente, la NASA confirma en uno de sus blogs que todo estaría ya listo para que la Crew Dragon vuelva al espacio, y como antesala de ello, ayer fue trasladada desde las instalaciones de Space X hasta las de la NASA en Florida. Obviamente, todavía se realizarán más comprobaciones con la Crew Dragon ya en su lugar de lanzamiento, pero el traslado de la nave es una señal de que tanto Space X como la NASA consideraron que la Crew Dragon ya puede volver a volar.

En estos meses, además de subsanar los problemas detectados en el Falcon 9, la Crew Dragon que despegará el próximo 15 de noviembre ha experimentado algunas mejoras con respecto a la cápsula que se empleó en la misión Demo-2. La más destacable está relacionada con el escudo término (el elemento que protege a la nave y la tripulación de la alta temperatura que se produce por la fricción en la reentrada a la atmósfera), y que aún siendo seguro en Crew Dragon Demo-2, experimento un nivel de desgaste mayor de lo previsto en su retorno a la Tierra en agosto.

Crew Dragon, prácticamente lista para volver al espacio

También se han mejorado los paneles solares, se ha añadido un sistema de control de la presión barométrica y, claro, se han aplicado las mismas modificaciones que han sido necesarias para garantizar la seguridad del Falcon-9. Con todas estas mejoras y la nave ya en las instalaciones de la NASA, se espera que la tripulación que volará a la ISS el próximo día 15 llegué a Florida el próximo domingo.

De momento Space X, con la Crew Dragon, es la única compañía privada que puede operar vuelos espaciales tripulados con las agencias públicas. No obstante, es fundamental para la compañía que todo salga de maravilla y, así, consolidar su relación con la agencia estadounidense. Y es que, de cumplirse las previsiones, se espera que el Starliner de Boeing, otro diseño similar a una cápsula, emprenda un vuelo sin tripulación en diciembre de este año o en enero de 2021. Y, por otra parte, el Dream Chaser de SNC, que se asemeja al Transbordador Espacial, debería realizar un vuelo de demostración a mediados de 2021.