noviembre 28, 2020
Chano Fernández lidera la multinacional Workday.
Chano Fernández lidera la multinacional Workday.

Chano Fernández está orgulloso de ser el único español que, tras su nombramiento como co-consejero delegado de Workday, lidera una compañía tecnológica estadounidense con sede en California. “Por mucho que busques, no vas a encontrar a otro europeo, todos los directivos son americanos, no hay excepción”, dice. Pero la empresa cotizada en el Nasdaq desarrolladora de soluciones de recursos humanos en la nube cuya capitalización ronda los 50.000 millones de dólares (42.000 millones de euros), ha aupado a este licenciado en Física después de siete años de servicio y de capitanear las operaciones en Europa, Oriente Medio y África, y en Asia-Pacífico.

Nacido en Cáceres en 1969 dentro de una familia humilde, Fernández reconoce emocionado que “no hubiera podido llegar hasta aquí sin los sacrificios y esfuerzos de mis padres”. Desde su despacho de Londres explica por videoconferencia que se encarga de toda la gestión del cliente en la compañía, en tanto que su colega Aneel Bhusri, cofundador de Workday en 2005, se ocupa del producto. Con los dos ejecutivos al frente, la empresa vuelve a sus orígenes bicéfalos, “un sistema muy habitual en el mundo tecnológico”, asegura.

Tras facturar 3.630 millones de dólares y registrar un crecimiento superior al 28% en 2019, el objetivo pasa ahora por seguir transformando esta joven tecnológica en crecimiento para llevarla hasta los 10.000 millones de dólares de ventas, indica. ¿Cuándo? No hay fecha. Lo que sí avanza el directivo es que “este año creceremos un 19% hasta los 4.300 millones”. En los nueve primeros meses del ejercicio, el gigante del software empresarial ha obtenido unos ingresos de 3.186 millones, un 20% más que en el mismo periodo del año anterior. Y sus acciones se han revalorizado un 26%. Pero los analistas bursátiles ven que su progresión se está desacelerando. Incluso la responsable de finanzas de la compañía, Robynne Sisco, reconocía hace unos días, que en el cuarto trimestre los ingresos por suscripción aumentarán solo en torno al 15%.

“La empresa ha madurado e inevitablemente se ha ralentizado”, indica un análisis de Cestrian Capital Research, que aprecia que la calidad de su balance sigue siendo “excelente”, pero ve difícil que continúe apreciándose en Bolsa y se mantiene neutral respecto a los títulos de Workday, a la que la segunda ola del coronavirus está poniendo más difícil captar nuevos clientes.

Impacto de la crisis

“Nuestro negocio ha resistido muy bien en esta pandemia, ya que los clientes continúan priorizando sus proyectos de transformación de recursos humanos y finanzas. Y, aunque a corto plazo nos enfrentamos a algunos impactos en ciertas industrias, creemos que tenemos oportunidades postcovid, ya que las empresas buscan acelerar sus esfuerzos de transformación. Impulsar la transformación digital significa acelerar sus procesos de recursos humanos y financieros”, indica Chano Fernández, que tampoco aclara cuándo tienen previsto alcanzar beneficios (Workday pierde 210.000 dólares en lo que va de ejercicio). “Esperamos que nuestros márgenes operativos aumenten en unos 600 puntos básicos este año, y hemos generado más de 700 millones de dólares de flujo de caja en los tres primeros trimestres, con un crecimiento del 26%”, defiende.

La covid ha forzado a sus 12.400 empleados a trabajar en remoto; han seguido lanzando servicios e innovando mientras ayudaban a las empresas a cerrar sus cuentas anuales a través de Internet, a identificar a sus empleados esenciales durante la pandemia, a gestionar el regreso de las plantillas a sus centros de trabajo y a realizar 50 veces más escenarios de planificación financiera que de costumbre. “Hemos sido capaces de mantener en remoto el 100% de la implantación de las herramientas en nuevos clientes”, presume.

El área de recursos humanos supone el 80% de las ventas de la compañía, crece a ritmos del 20%; en tanto que las herramientas de gestión financiera suman el 20% y avanzan a ritmos más rápidos, del 40%, porque son más jóvenes, explica el ejecutivo. Su modelo de negocio se basa en la suscripción. Venden software bajo servicio y entre sus clientes más destacados figuran más del 60% de las compañías del índice Fortune 50, desde Airbus a Bank of America, de BP a Citi o de GE a Hitachi, Procter & Gamble, Roche o Unilever.

España

En España, donde opera desde 2016, el 20% de las empresas del Ibex está suscrito a sus herramientas de gestión de personal o de finanzas. BBVA, Enagás, Santander o Amadeus son algunas de ellas. La intención en el país, indica el co-consejero delegado, es seguir penetrando en el entorno de la gran y mediana empresa. “Continuaremos invirtiendo en España conforme se vaya incrementando la base de clientes”, explica Fernández, que mira este mercado muy de cerca y está involucrado directamente con sus grandes clientes. “Me duele España. En el buen sentido, claro”, asegura.

Workday tiene más de 7.500 clientes y está presente en 170 países, con oficinas en más de 20. El 75% de sus ingresos proceden de EE UU, pero el ejecutivo espera que este reparto vaya cambiando, “internacional crecerá más rápido, como muestra la estadística de penetración del cloud”. Su apuesta se dirigirá al mercado exterior, donde este año han abierto oficinas en México e Indonesia. India, Brasil y Oriente Medio son sus siguientes destinos.

La covid ha atacado los centros de trabajo. Ya nada será igual que antes del teletrabajo, considera, “los empleados van a esperar más flexibilidad horaria y los entornos laborales se volverán híbridos. Las empresas se están reinventando y muchas van a plantearse ahora si tienen las herramientas apropiadas para hablar con sus trabajadores y si sus oficinas están bien planificadas”. “Durante la pandemia hemos sido capaces de mantener la productividad, hoy el reto es hacerlo en el largo plazo”, dice.

El directivo extremeño sostiene que algunas de las preocupaciones que tienen las empresas actualmente están relacionadas con la salud mental de sus plantillas, “a las que no ayudan las videoconferencias ni las jornadas largas”; la motivación y el desarrollo profesional. “Van a ser los retos de los departamentos de recursos humanos tras la pandemia”, avanza.

Con una carrera profesional fraguada en McKinsey, en la tecnológica Blue C, que fundó y dirigió; Infor y SAP, Chano Fernández espera que su ascenso a la cúpula de la tecnología “logre abrir el camino a otros españoles y europeos para poder ofrecer una visión más globalizada”.