noviembre 4, 2020

Los Veintisiete apenas han podido saborear unos días el momento dulce que le dieron las estadísticas del tercer trimestre del año. La Comisión Europea devolverá este jueves a los países a la Europa a los tiempos de pandemia. También a España, para la que Bruselas prevé una contracción del PIB del 12,4% este año sobre todo por la fuerte caída del sector turístico y de la hostelería, según explicaron fuentes comunitarias. El Ejecutivo comunitario también revisa a la baja la fuerte expansión que auguraba para 2021 para repartirlo en los dos próximos años, de modo que España crecería por encima de Francia o Italia: el 5,4% en 2021 y el 4,8% en 2022.

Los países de la zona euro se plantaron en julio pensando que a partir de entonces la cuesta había terminado. Los datos del PIB del tercer trimestre publicados por la oficina estadística Eurostat señalan que los ministros de la zona euro al menos se habrían movido por una llanura si en otoño no hubiera estallado la segunda oleada de covid-19. Ese golpe hundió al sector servicios de prácticamente todo el continente al obligar a cerrar comercios, bares y restaurantes en Francia, Bélgica, los Países Bajos o la República Checa. En el caso de España, se une también el cierre del sector turístico al exterior del pasado verano, que ya supuso que la Bruselas empeorara en julio las previsiones de primavera, que contemplaban una caída del PIB del 9,4% para 2020 y una subida del 7% en 2021.

El nuevo fuerte impacto en el turismo, la restauración y las actividades culturales ha llevado a la Comisión a empeorar la previsión de España para este año y el que viene; y a trasladar parte del rebote previsto para 2021 al año siguiente. Bruselas es más positiva que en las previsiones del pasado verano con Italia, para la que pronostica un retroceso del 9,9%. Sin embargo, cree que el año que viene (+4,1%) y el siguiente (+2,8%) crecerá menos que España, según explicaron estas fuentes a EL PAÍS. Esa misma senda, del 4,1% en 2021 y del 2,8% en 2022, es la que Bruselas prevé para Francia.

El documento que el jueves presentará el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, está en línea con la franja más pesimista que barajaba el Banco de España y con el FMI, que prevé una contracción del 12,8% para este año. En todo caso, está por encima del 11,2% que trazó el Gobierno.

El déficit seguirá en el 8,6% del PIB en 2022

La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, razonó antes del Eurogrupo de esta semana que las previsiones elaboradas por la Comisión tenían como fecha de corte el 22 de octubre. Eso suponía que no habían recogido el dato de crecimiento del tercer trimestre del año. Ese avance del 16,7% era mucho mejor de lo pronosticado por los analistas y las instituciones internacionales. Además, Calviño sostuvo que tampoco se tenía en cuenta ni las medidas recogidas en el primer esbozo del plan de recuperación ni en el proyecto de Presupuestos.

Esa peor previsión de crecimiento lleva, no obstante, a que Bruselas señale que el déficit de España ascienda al 12,2% del PIB este año, frente al 11,3% que anticipaba el Gobierno, y que se vaya reduciendo muy lentamente hasta el 9,6% en 2021 y el 8,6% en 2022. También la deuda crecerá. Con la diferencia de que Bruselas no ve que España pueda reducirla a corto plazo, de modo que pasará del 120,3% del PIB este año al 122% el año que viene y al 123,9% en 2022.