noviembre 8, 2020

Como usuario de dispositivos y servicios de Apple desde hace bastantes años, de toda la actualidad surgida esta semana me quedo con dos puntos en concreto. No digo que sean los más importantes no destacables, pero sí que pienso que evidencian la situación en la que se encuentra ahora mismo la compañía. Y no digo que sea algo nuevo, y menos aún tengo idea de si sus planes pasarán por tomar un camino, el otro o, como están haciendo ahora mismo, intentar mantenerse simultáneamente caminando por ambos.

Esta semana hemos sabido que la semana que viene Apple presentará su esperado primer MacBook con Silicon, el primer ordenador de la compañía de su transición desde Intel hacia sus propios integrados. Y aunque todavía está por confirmar, parece que los primeros resultados de rendimiento del A14X Bionic son bastante mejores de lo que muchos pensábamos. Repito, no se puede confirmar que realmente esa prueba de rendimiento sea del integrado de Apple, pero sí que resultan creíbles, al compararlos con los del A14 Bionic. De ser ese así, Apple se habrá graduado con nota.

La otra noticia es que, de la mano de los nuevos iPhones, Apple ha añadido en su tienda online los complementos para los mismos, y entre ellos hay una funda de cuero con MagSafe para el iPhone 12 Mini. Está producida con cuero francés, tiene un recorte que permite ver la hora sin sacar el teléfono y, cuando salga a la venta (todavía no tiene fecha concreta) se podrá optar por cuatro colores: azul báltico, pomelo rosa, marrón caramelo y rojo, de la línea Product RED. ¿Y cuánto cuesta esta funda? 149 euros.

Apple: ¿complementos caros o dispositivos innovadores?

Sí, has leído bien, una funda de cuero para el más pequeño de los nuevos iPhone y con MagSafe, 149 euros. Un complemento, por comparación, hace que los 49 euros de la correa de silicona para el Apple Watch sean una gran oferta (que obviamente no lo es, en su momento, por ese precio, me hice con una colección de 15 correas de todos los tipos para mi Apple Watch). Y sí, por supuesto Apple tiene todo el derecho del mundo a diseñar sus complementos y a venderlos por el precio que considere oportuno.

Ahora bien, no digo que ambas cosas, crear un procesador tan destacable como el A14X Bionic y vender una funda de cuero para un smartphone pequeño por 149 euros vayan en la misma línea. Creo que lo primero habla de una empresa que no ha renunciado a ser innovadora y a demostrar que sigue siendo capaz de situarse en vanguardia. Lo segundo, sin embargo, me parece que habla de una empresa que se alimenta de su propia vanidad y de la de parte de sus clientes para intentar hacer caja.

Hace muchos años, cuando compré mi primer iPod (sí, tuve unos cuantos), una amiga me preguntó la razón por la que no usaba «los auriculares blancos», y la razón es que los auriculares que usaba entonces (unos Sennheiser PMX 60). Sí que compré, sin embargo, las fundas «calcetín» que Apple vendió para el iPod. Me parecieron un complemento muy divertido y práctico para un dispositivo bastante innovador. La comunión entre dispositivos y complementos era, en mi opinión, excelente.

¿Son compatibles los dos líneas de Apple?

Ahora, sin embargo, veo una disonancia cada vez más grande entre dispositivos y complementos, como si cada una de esas líneas de negocio fuera por un sendero totalmente distinto a la otra. Y lo que me pregunto es qué ocurrirá si, en algún momento, ambos caminos se separan tanto como para que uno empiece a tirar del otro. Quizá no ocurra, quizá se pueda sostener esta dualidad tan extraña, en la que una funda de cuero para el más pequeño de los iPhones cuesta 149 euros, y muchos rumores apuntan a que el precio de los MacBooks Pro con Apple Silicon nos sorprenderá. Para bien.

Reconozco que los supuestos resultados de rendimiento del A14X me han alegrado mucho, y si su confirmación viene de la mano de una mejora sustancial en su precio, celebraré sobremanera el haberme equivocado en mis predicciones. Y ese es el camino que deseo que siga Apple, el de innovar y sorprender. Si, sin embargo, la compañía decide darle más peso a su negocio de complementos de precios muy, muy hinchados, le desearé lo mejor pero, con franqueza, no creo que me mantenga demasiado tiempo más como cliente.

Si, por el contrario, recuerda que es innovación lo que hay en su ADN, no tengo duda de que volverá a sorprender. Y si entre medias recupera el sentido común en el precio de los complementos y accesorios, recuperará, para los mismos, a un montón de clientes que, cansados del exceso, hemos cambiado las tiendas online y físicas de Apple por Aliexpress y similares como tienda de complementos. Una reedición de los calcetines del iPod pero para el iPhone, y en la línea de precios de la original, sería una señal excelente.