noviembre 9, 2020

Los diseños big.LITTLE llevan años dominando el sector smartphone, y han adquirido un peso tan grande que incluso Intel se ha animado a diseñar una CPU x86 híbrida basada en ese mismo precepto. Como habrá intuido más de uno de nuestros lectores hablamos de Alder Lake-S, una generación de procesadores que sucederá a Rocket Lake-S, y que debería llegar al mercado entre finales de 2022 y principios de 2023.

AMD tampoco ha permanecido ajena a los diseños CPU con estructura big.LITTLE. En varias patentes filtradas hemos podido ver que la compañía de Sunnyvale lleva un tiempo valorando la posibilidad de desarrollar una CPU x86 híbrida partiendo de ese diseño, aunque todavía no se había pronunciado al respecto, es decir, no había hecho ningún comentario oficial sobre el posible lanzamiento de una generación de procesadores de este tipo.

Joe Macri, vicepresidente y director de tecnología de productos de AMD, ha roto esa tendencia durante un reciente evento, y ha confirmado que llevan años analizando este tipo de arquitectura, pero que todavía no tiene claro si se atreverán a desarrollar una generación de procesadores basados en el principio big.LITTLE.

CPU x86 híbrida Zen

CPU x86 híbrida con estructura big.LITTLE: ¿cómo sería exactamente?

Es la pregunta clave que debemos hacernos antes de entrar a valorar las palabras de Macri. Un procesador de este tipo estaría dividido, como mínimo, en dos bloques de núcleos, uno de alto rendimiento y otro de bajo consumo. Así, por ejemplo, en el bloque de alto rendimiento podríamos encontrarnos 8 núcleos Zen 3 a frecuencias elevadas y en el otro bloque podríamos tener también 8 núcleos Zen 3 a una frecuencia más reducida. AMD también podría utilizar arquitecturas diferentes, y combinar núcleos Zen con otros de bajo consumo (y menor rendimiento).

Los procesadores Alder Lake-S combinarán, de hecho, un bloque de núcleos Core de alto rendimiento con otro bloque de núcleos Atom de alta eficiencia. Ambos bloques podrán trabajar tanto de forma independiente como de forma conjunta, lo que significa que los dos módulos pueden trabajar sin problema en paralelo de forma simultánea.

Macri ha dejado claro que este concepto ya lleva muchos años en el sector, y que los diseños big.LITTLE no son nada nuevo. El ejecutivo cree que esta arquitectura podría ofrecer un valor importante en el mundo del PC, pero que «no será útil hasta que no aparezca software capaz de aprovecharla». Si leemos entre líneas la conclusión es clara, AMD no descarta crear una CPU x86 híbrida con estructura big.LITTLE, pero solo lo hará «cuando llegue el momento».

La arquitectura big.LITTLE permite dividir de forma más eficiente diferentes cargas de trabajo, derivando las tareas menos intensivas a los núcleos de bajo consumo y las tareas más exigentes a los núcleos de alto rendimiento. Esto consigue paralelizar todas las tareas de forma efectiva, reduciendo el consumo y las temperaturas de trabajo sin sacrificar rendimiento.

Obvia decir que podría ser también una opción interesante para consolas de próxima generación. Un diseño de este tipo permitiría crear un chip con un bloque de núcleos de bajo consumo que quedarían reservados para el sistema y las aplicaciones base, y otro bloque de núcleos de alto rendimiento que se utilizarían únicamente por los juegos.